Además, la semana pasada la elección de Corbyn como líder laborista fue elogiada por Alicia Castro, la embajadora argentina en Gran Bretaña. La funcionaria expresó que Corbyn es «uno de nosotros» y aseguró que «el viento estaba cambiando» con respecto al futuro del territorio británico en ultramar.
Según Andrew Rosindell, miembro del Parlamento británico, lo que marca Sawle no es la única inconsistencia en el relato de Corbyn. Sucede que el líder laborista, cuando era presidente del Grupo Parlamentario de Todos los Partidos de Chagos, apoyó una campaña para que regresen los desplazados de Diego García, un territorio británico del océano Índico.
Más de 2 mil británicos fueron obligados a trasladarse a Isla Mauricio o Seychelles entre 1966 y 1973 cuando Gran Bretaña permitió a Estados Unidos construir una base militar.
«Por un lado, Jeremy tiene una visión que va en contra de los kelpers pero por otro lado quiere que los desplazados de Diego García en 1966 regresen. Es una inconsistencia. Ambos son territorios británicos en ultramar y en ambos casos los problemas de los deseos democráticos de los habitantes están en el centro de la escena», describió Rosindell.
Y añadió: «Voy a trabajar muy duro para ayudar al señor Corbyn a reconocer esta inconsistencia».
Fuente:REUTERS
