Sostuvo que Senador Nacional era una persona que luchó hasta el último día por la Provincia de Tierra del Fuego, por “su Ushuaia”, a la que tuvo la posibilidad de gobernar. En este sentido, recordó que durante su gestión al frente de la Ciudad, él presidió el Concejo Deliberante capitalino, “trabajando en conjunto y siempre pensando en cómo mejorar la calidad de vida de la gente”.
Arcando remarcó que Garramuño “amaba Tierra del Fuego, y dio su vida por ella y hoy, lo único que puedo pedir como católico, es que descanse en paz, y que esté guiándonos a nosotros, a los que quedamos acá en la tierra”, concluyó.
