SOBRE LA DESTRUCCIÓN DE LA ESCUELA PUBLICA

Viern 20/03/15 17:13 hs.-Como Educadores, Maestros y Profesores que por sobre todas las cosas abrazamos y adoramos la profesión que hemos elegido, Docentes del aula comprometidos con la realidad cotidiana de la Escuela y, acérrimos defensores de la Escuela Pública, pero de esa Escuela que para los pueblos es el único instrumento de crecimiento social que permite derribar las barreras de la desigualdades sociales a través del acceso al conocimiento, vemos con profunda preocupación y tristeza que tal Escuela va camino a la desaparición.

Esa vieja escuela pública, orgullo de generaciones de argentinos, hoy la vemos seriamente dañada, desprestigiada por la desidia y la irresponsabilidad populista de la clase Gobernante y de quienes se erigen como representantes y/o portavoces de los Docentes, una clase de dirigentes recalcitrante y aburguesada que al amparo de éste gobierno, tuvo su máximo apoyo institucional demostrando que no les interesa la Educación Pública, ni quienes la imparten.
Esa Escuela Pública que gradualmente se ve abandonada por gran parte de los hijos de las familias trabajadoras que no pueden afrontar el gasto que demanda la educación de gestión privada. Es más: muchas familias humildes realizan enormes sacrificios para poder sufragar ese gasto. De este modo, la tradicional alianza de clases sociales, que comenzaba en el pasado a entablarse entre los niños de los más diversos orígenes desde los primeros años de enseñanza, ha ido desapareciendo a medida que se derrumbó la escuela pública, que supo ser clave para esa integración social.
A esto se le suma una disminución creciente de las horas de actividad en las aulas por consecuencia de edificios en mal estado, sin mantenimiento y algunas veces debido a medidas de fuerzas sin un plan de lucha concreto dispuestos por una conducción absolutamente abstraída del quehacer cotidiano de la escuela, lo cual nos lleva a dudar de las verdaderas intenciones de las mismas tal vez direccionadas a cuidar sus vínculos eleccionarios y (posiblemente) a cambio de “vaya a saber que prebendas” entregando sistemáticamente las conquistas conseguidas con tanto esfuerzo a lo largo de los años. Por ello, esta batería de desaciertos constituye un esquema donde, los más variados reclamos y huelgas llevan a los docentes al preludio clásico y siniestro del comienzo de cada período escolar contribuyendo notoriamente al deterioro de la Educación Pública en nuestra provincia.
El rigor, la exigencia, el esfuerzo, la dignidad, de no esperarlo todo de regalo se esfuman en la escuela y en la sociedad, porque aquélla no puede corregir lo que nadie corrige.
Después de colaborar decisivamente en la formación de nuestra patria y de haber merecido estima universal, resulta penoso observar cómo se destruye el instrumento educativo, democrático y republicano, que los poderosos no salvarán, tampoco los gobiernos y está visto que nuestros dirigentes sindicales tampoco.
Tal vez, el comienzo de la solución sería la implementación del tan ansiado convenio colectivo de los trabajadores de la educación, que hasta el momento “duerme el sueño de los justos”.

Firma: AGRUPACIÓN DOCENTE NARANJA

loading...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *