Río Grande.- Miguel Casielles, gerente de la Cooperativa Eléctrica de Río Grande, dio cuenta del convenio con el Instituto Provincial de la Vivienda y asimismo realizó un balance del 2013.
“El año pasado hicimos un convenio con el IPV, mediante el cual a cambio de la iluminación de la obra del nuevo edificio de esta repartición provincial hemos hecho una compensación y le hemos adquirido una vivienda del Instituto en Chacra XIII, la cual va a estar destinada a boca de cobro y una futura sala de sepelios”.
Casielles estimó que en esta urbanización del IPV, “debe tener ya unos mil quinientos medidores de luz. Es un lugar que está alejado y queremos con esto darle la posibilidad de que los vecinos puedan tener una boca de cobro en su barrio y solucionarle el inconveniente de tener que venir al centro a pagar en algún Rapi Pago o Pago Fácil, y también como para que ya tengan una sala propia sala de sepelios de la Cooperativa”.
Consultado sobre la habilitación de esta oficina, el Gerente adelantó que “en el mes de febrero comenzaremos con la obra de adaptación de esta casa, para convertirla y que pueda prestar estos dos servicios, tanto el cobro de la luz como la sala de sepelios”.
Casielles, tanto como José Cuestas y Segundo Santana, son los empleados más antiguos que están en activo en la institución cooperativa. “En los primeros años desde que estoy en la Cooperativa Eléctrica éramos muy pocos asociados; el sistema de cobro era manual y había dos cajeros que estaban a cargo de José Cuestas y Ángel Lambertucci y costó un poco adaptarnos a las nuevas tecnologías cuando llegaron las primeras máquinas para hacer el cobro en forma sistematizada. Hoy sería una locura hacerlo en forma manual, pero en aquellos tiempos éramos pocos”, recordó Miguel Casielles.
Agregó que “la cooperativa fue creciendo al ritmo de la ciudad, acompañando el crecimiento de Río Grande, tanto en la parte residencial como industrial. Recuerdo que en aquellas épocas teníamos las máquinas generadoras FIAT recién instaladas; habíamos salido de las máquinas Süller que hoy están en Ushuaia”.
Justamente marcó que en la década del ’80 habían llegado a Río Grande las dos máquinas FIAT, “que fueron las que abastecieron de energía eléctrica a la ciudad de Río Grande hasta 1996 cuando el Consejo de Administración decide la primer compra de la turbina de Stewart –Stevenson que hoy sería la TG-3 y posteriormente se le agregó la TG-4 y luego la repotenciación de esta turbina”.
Destacó que “tenemos las cuatro máquinas en condiciones para soportar y abastecer la demanda creciente tanto en la parte residencial como industrial”.
Casielles reveló que “en pocos días más llegaremos a los 27 mil medidores” y detalló que “hay pocos medidores industriales, pero con mucho consumo y este consumo industrial, dependiendo de la época del año, oscila entre el 45 al 50 por ciento de lo que la Cooperativa genera; el 15 % aproximadamente es el sector comercial y el 35 % restante es el que consumen las viviendas familiares más los organismos oficiales como las escuelas y alguna dependencia municipal”.
Para dar una dimensión de la capacidad de generación y el consumo de energía en Río Grande, Casielles comentó que “el pico de consumo lo tuvimos en el mes de agosto pasado, cuando llegamos a los 45 megavatios – hora. Se dio en el momento de mayor demanda de la ciudad alrededor de las 8 ó 9 de la noche en varios días de ese mes”.
En ese sentido precisó que con las dos máquinas funcionando, sin recurrir a la reserva fría, la Cooperativa Eléctrica tiene una capacidad de producción de 48 megavatios – hora. “Tenemos un remanente de 3 megavatios que pensamos que este año, si se da el crecimiento esperado, estemos en el orden de los 47 megavatios – hora, muy cerca de tener que prender una de las máquinas FIAT; hacer pico en una determinada cantidad de horas allá por julio o agosto, que son los meses donde se produce la mayor demanda porque justamente son los meses de menos luz”.
Comentó que esta máquina –la TG-3- “tenemos que hacerle el cambio de motor porque en el mes de marzo ya cumple las 50 mil horas; es una obra prevista que ya está planificada hacerlo y se presentó dentro del Fideicomiso Austral y está aprobada por la Secretaría de Energía pero todavía no están asignados los fondos”.
También el Gerente explicó que el servicio de sepelios, salvo en algunos meses da un superávit, pero mayormente “solo salvamos los gastos”.
“De todos modos ese superávit que eventualmente tenemos, se va achicando porque la población va creciendo también en edad y al haber venido mucha gente con muchos familiares son más los casos que hay que atender. Pero es un servicio social que está acorde a las necesidades y que se le presta a todos los asociados a la Cooperativa. Cada asociado tiene declarado a su grupo familiar y el que no lo hizo lo invitamos a que se acerquen a nuestras oficinas de la calle Mackinlay para registrarlos y que quede asentado la integración de este grupo familiar y que no tenga inconvenientes el día que tengan la desgracia de perder a un ser querido”.
Fuente:provincia23
