Los argentinos estamos naturalizando que cumplir con la Ley de Coparticipación federal, son “ayudas del gobierno nacional”, que cumplir con la Ley 19640, Régimen de Promoción Industrial de Tierra del Fuego, o sostenerla en el tiempo es garantizar.
Ley 19.640
PROMOCION AL TERRRITORIO NACIONAL DE TIERRA DEL FUEGO.
BUENOS AIRES, 16 de Mayo de 1972
BOLETIN OFICIAL, 02 de Junio de 1972, este es el título y la fecha en que se aprobó esta norma y desde que apareció el Kirchnerismo en escena no ha hecho más que ver la forma de llevarse lo que ellos califican como un déficit de 7 mil millones de dólares anuales. Los radicales lo intentaron en 1995 con el entonces diputado nacional Baglini y la respuesta del pueblo en aquel entonces no se hizo esperar, el “gordo” nunca más hablo del tema.
Los “K” ni bien llegaron al poder, en particular la presidenta, que nunca supo cómo manejar este régimen, entendió que si prometía trabajo, bienestar, y más fábricas la masa lo iba a tomar muy bien, pero claro cuando no se planifica ni una reunión de gabinete ampliado, los resultados pueden inesperados, como ahora, solo un ignorante puede suponer que con la caída de las reservas, la híper inflación, la crisis energética, la quiebra del sector agropecuarios y las sospechas de corrupción, los 30 mil millones de dólares que necesitan para equilibrar ese déficit pueden aparecer como por arte de magia o por el carisma de Kisilof, sus ministros jamás visitaron una fábrica, menos aún el actual Ministro de Economía, y me refiero a visitarla, no a pasar saludando de prepo a quienes no te quieren saludar.
La ley de promoción industrial existe desde mucho antes que “Cristina”, supiera en qué lugar de la vereda iba a pararse y ni que hablar de los que dicen hoy que “Cristina garantiza…..”, por lo tanto cualquier reformulación, recorte o cambio es una violación a esa ley, cuyo objetivo fue geopolíticamente estratégico, poblar el verdadero centro del país con argentinos, no resiste el menor análisis.
De todas formas, hay algo que es cierto, los K han logrado que una generación que desconoce la historia reciente del país, no pueda comparar que pasó antes de “la década ganada”, una militancia teórica, de escritorio, rentada, es la que defiende este proyecto “nacional y popular” y el “relato oficial”, en ese escenario es imposible que estos chicos vean más allá de su nariz y todo lo que sale de sus bocas es lo que les dieron para que lean, les contaron la historia oficial, el relato, como dice Santo Biasatti, “lo que hay que saber”, ese que tanto critican de la corpo, y con eso se quedaron, pero claro, si no sos curioso, si no te preocupas por generarte un espíritu crítico, vas a ser eso y nada más, un resentido, intolerante fanático que se dará de nariz todos los días con el paredón de la realidad, como pasa hoy, los que trabajan en fábricas de Tierra del Fuego no son militantes de la campora, son jóvenes venidos de distintas provincias con la necesidad imperiosa de trabajar, de tener un futuro, de progresar, de planificar una vida, pero claro, el capital contra el que tanto despotrican, los tiene agarrados de la barba y ahora que se dieron cuenta que la década de los 90 es exactamente igual a esto que ellos están provocando, aparece el gobierno “garantista”, el gobierno solidario que “ayuda” a las provincias y toda esa sarta de pavadas que escuchamos todos los días y que se han naturalizado, dejando de lado el estricto cumplimiento de las leyes vigentes.
Y el régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego es una ley de la nación, por lo que para realizarle reformulaciones debe pasar por el congreso y no por una reunión entre una senadora y un ministro, entre gallos y medianoche.
La presidenta no debe garantizar nada, ni debe ayudar en nada, debe cumplir las leyes que el poder legislativo dicta y en todo caso vetarlas y aun así esta puede ser insistida por el congreso, cosa difícil de lograr con mayorías como las actuales, que en su afán de saqueo no dejan ni las monedas de las propinas del café.
Por ultimo no se nos pasa por alto, que la nación también envió un mensaje diciendo que podía aplicar el impuesto a las ganancias en Tierra del Fuego si no se podían hacer recortes a la Ley 19640, en síntesis el “van por todo” está más vigente que nunca.
Debe quedar claro que todo este palabrerío fútil de los fanáticos, no debe sacarnos del eje en cual hay que centrase, y ese es la continuidad del régimen de promoción industrial para que la provincia no sea en pocos años más, un páramo lleno de galpones vacíos, ya vivimos esa experiencia, ya vimos el desierto, ya vimos el desempleo, el club del trueque. ¿Alguien va a seguir confiando en las garantías que da alguien que solo piensa en sí misma, que desaparece medio de la peor crisis social de los últimos 10 años, que ni siquiera puede salir a los medios a saludar por las fiestas porque se le está hundiendo el piso, que ya anuncio que no se presentará en las próximas elecciones, que está en retirada y no porque lo digan los medios, sino porque no tiene otra opción?.
La presidenta no debe y ya no puede garantizar nada, eso es lo que el pueblo de la provincia y de la nación, debe entender de una santísima vez, todo lo demás es fanatismo encapsulado, demagogia y populismo barato.
Esta película ya la vimos y seguramente habrá quienes estarán pensando que esto es “resentimiento”, no señores, es vergüenza ajena y mucha pena por entender que ningún argentino se merece todo eso a lo que nos están sometiendo.
Armando Cabral.
