No voy a contarles todo lo que dice Matus, para enterarse deberán leer «Formas de gobierno» y allí lo encontraran, pero decía que es llamativo que después de tantas derrotas acumuladas ninguno de los dos partidos haya entendido que esta no es la forma, ya no solo los dirigentes sino los afiliados, el caso del PJ digamos que es menor ya que no tiene ejecutivos en su poder y la Municipalidad de Tolhuin es kirchnerista, lo que no la hace ni mejor ni peor, pero si diferente. Dentro de la estructura partidaria siguen liderando los mismos desde hace 25 años y así como en algún momento lo cerraron y se lo llevaron a su casa, hoy siguen digitando quien va a ser y quien no dentro del PJ, y si los acuerdos de cúpulas no pasan por ellos, no hay acuerdos. Sin haber aprendido nada y mucho menos sobre la construcción desde adentro y hacia afuera, se intentó reunir a los militantes para tratar de dar un giro de 180 grados y armar una lista de unidad en Rio Grande, en la primera reunión éramos todos militantes, en la segunda, eran todos candidatos y digo eran porque obviamente para mi allí había terminado otro intento fallido de remozar la anquilosada estructura peronista.
Seis listas solo en Rio Grande y otro tanto en Ushuaia, acordadas prácticamente a espaldas de la militancia, con los mismos protagonistas de siempre y lo que es pero, sin definir, el ser peronista, todos con la misma idea básica de llegar para después ir corriendo a sacarse la foto con Cristina y saltar al Frente para la Victoria, lo que ya se hace lisa y llanamente insoportable, en este contexto y con por lo menos 10 listas el PJ se encamina a las elecciones de diciembre en busca de otra derrota, pero esta vez más notoria y dolorosa porque la división que hoy existe es insalvable , porque los personalismos son más fuertes que la ideología y porque nadie tiene la humildad de dar un paso al costado, en busca nada más y nada menos que de la salvación del partido, Perón decía “Todos los peronistas tenemos un bastón de mando bajo el brazo”, pero tampoco la pavada, si no se puede ser autocritico y consciente de las limitaciones de cada uno, estamos complicados, así las cosas la división sigue y bien sabido es que el divide y reinaras está más vigente que nunca, solo falta que los peronistas se den cuenta y puedan verbalizar que hay alguien que es mejor que lo que hoy tenemos y empezar a nivelar para arriba.
En el caso de la UCR con los dos municipios bajo su mandato en Rio Grande desde 1991 y en Ushuaia desde el 2007, las cosas son un poco más complicadas aunque no incomprensibles, el centro de los cuestionamientos hoy es el Intendente Gustavo Melella por su acercamiento al FPV, las fotos con sus candidatos, y el haber ido a saludar a los triunfadores del 27 de Octubre, ahora bien la pregunta que deberían hacerse muchos radicales es porque el FPV se pegó a Melella?, quien le garantizaba a los candidatos presencia en los medios, apariciones públicas, conferencias, anuncios, seminarios, combate a la droga y trata de personas, etc?, el intendente de la ciudad y si repasan los discursos van a observar que esa tribuna se utilizó para hablar de dos temas, la continuidad de la Ley 19640 y los beneficios de la ley de impuestos internos que produjo un aluvión de empleos en las electrónicas de Tierra del Fuego. El resto del discurso ya es pasado, ni las drogas, ni la trata de personas volvió a ser titular de ningún medio.
Lo que los radicales no se preguntan, es ¿Qué obtuvo Melella a cambio de esa exposición pública, tan criticada?, obtuvo, fondos, viviendas, obras públicas, todo lo que el gobierno de la provincia no podía aportar por el estado de quebranto en que se encuentra, la pregunta ahora es ¿Quién iba a sostener económicamente la gestión si el intendente no hacia lo que hizo?, pero hay algo aún más complejo y que a los líderes de los dos partidos más tradicionales de Tierra del Fuego se les está pasando por alto, desde adentro, en el caso de la municipalidad de Rio Grande se dinamita la construcción política con esta postura que suelen adoptar los más papistas que el papa y que dice, “estás conmigo o no estas con nadie”, grosero error de concepto de jóvenes inexpertos que creen que así se defiende una gestión cuando es absolutamente al revés. Este es el tiempo de sumar voluntades, de escuchar ideas renovadoras, diferentes, frescas, de dar un espacio en serio a la juventud y no digitarle los candidatos o amenazarlos con dejarlos sin empleo, directamente ir a apretarlo, para que no haya oposición partidaria de ningún tipo, es decir eliminar el ABC de la política, el disenso, la autocrítica, la confrontación de ideas, en definitiva, la construcción política desde la base para conformar un partido que pueda ser el escudo político de una gestión de gobierno.
Se puede ser muy radical y genéticamente peronista pero el que no entiende que en este escenario nacional de desastre absoluto, ningún partido puede por sí solo hacer nada, está viviendo una realidad paralela, mezquina, perimida y fuera de contexto. Que el discurso pase por el poner a todos en el peronometro o el radicalometro, parece hasta poco serio, porque lo que está en juego ya no son los partidos políticos, sino el futuro de una provincia y cuando uno levanta la vista y ve lo que va a quedar de esta provincia, no puede adoptar posturas personalistas, como las de algunos que van a ir al comité a defenestrar al intendente, si pensaran un poco más, lo que pasó antes y después de las elecciones fue el producto de dos partidos cómodos que creyeron que se podía ganar por antigüedad y lo que demostraron fue eso, que son antiguos, que se quedaron en el tiempo, que ni siquiera pueden defender una gestión política e institucional sin mezclar todo y entonces pertenecer a un determinado sector, que no sea funcional a la gestión, pero tampoco opositor, sino distinto y tener un cargo en la gestión, convierte a ese militante en traidor y por ende se le aplica un “correctivo”, o un tatequieto, y se lo deja en stand by.
Es casi la misma practica del PJ ondulante y colorido que genera candidatos que después se van al FPV, y la conclusión a la que arriban ambos es que la realidad lo has dejado a fuera a todo al menos en el PJ y que la UCR si sigue así va a terminar igual aun siendo conscientes de que tienen muchas posibilidades de ser gobierno en 2015.
Una prueba cabal de lo que digo es la existencia de un bloque del PJ que es kirchnerista y un bloque del FPV que es realmente kirchnerista, el origen de la derrota más allá de los candidatos estuvo en esa dicotomía decir una cosa y hacer otra en el caso del PJ, porque los integrantes del frente para la victoria para bien o para mal siempre estuvieron el mismo espacio, mientras un gataflorismo crónico se devoró al PJ en el tiempo que le tomo pensar de qué lado de la vereda estaba. Hoy las estrategias son las mismas, en la UCR después de la derrota nadie se quiso hacer cargo, en el PJ tampoco, la UCR puede ganar todo o perder todo si sigue con esta prácticas, el PJ no va a obtener nada mientras siga dividido y con cientos de militantes que creen que pueden conducir desde el personalismo.
Después de 25 años, tener que decir esto es casi redundante, pero ante los acontecimientos por venir, me pareció que aclarar alguna cosas valía la pena, aunque la soberbia de muchos les impida tomarse el tiempo, no de leer esto, sino de reflexionar sobre lo que en verdad quieren para el futuro de esta provincia, mas allá de las personas, incluso de los partidos políticos.
La crisis excede este detalle, pero la falta de preparación es evidente, de actualización, de capacitación, de planificación, de ideas y proyectos, alarmante, entonces habrá que volver a releer los viejos discursos de nuestros líderes, empaparse de doctrinas e ideologías y volver a ruedo pero preparados porque esta es la política del siglo XXI donde la globalización es tal y como lo dice Juan Carlos de Pablo, “hoy argentina y China están separados por una línea en la pantalla de una computadora”, ver más allá es una obligación de cualquier dirigente que se precie de tal, conducir es convencer, sino solo se es el chofer de un colectivo desvencijado que en cualquier momento nos deja a pata a todos.
Armando Cabral.
