El encuentro se desarrolló en la sede del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, con la presencia del titular de esa cartera, Julio Alak, y de referentes de las demás provincias del país.
En esta nueva reunión se avanzó en la Ley Nacional 26.737, que establece la protección al dominio nacional sobre la propiedad, posesión o tenencia de las tierras rurales por medio de la determinación de la equivalencia de superficies del territorio nacional, respecto del patrón de 1.000 hectáreas en la denominada zona núcleo a la que hace referencia la ley.
Por tal motivo, Tierra del Fuego propuso ante el Consejo Interministerial de Tierras Rurales que se incorpore el bosque nativo como uno de los criterios a tener en cuenta a la hora de realizar las propuestas de equiparación por parte de las provincias.
Boyeras señaló al respecto que la propuesta que incorpora el criterio del bosque nativo como una restricción adicional a la extranjerización, fue “bien recibida por los miembros del Consejo”, e informó que “nuestro principal argumento para sostener este punto versó en torno a que la Ley Nacional 26.737 sólo hace hincapié en el valor estratégico de los cuerpos de agua y no así en los bosques nativos”.
“A nuestro entender también tienen un valor significativo por todos los servicios ambientales que prestan y los esfuerzos que se hacen en el marco de la Ley de Presupuestos mínimos para la Conservación de los bosques 26.331”, mencionó el Secretario.
De esta manera, “solamente se van a poder extranjerizar 1000 hectáreas de tierra como máximo y de éstas solo el 10 por ciento puede contener bosque nativo”, precisó el funcionario.
Asimismo Boyeras aseguró que la propuesta de la Provincia, elaborada por Catastro y la Secretaria a su cargo, “fue aprobada por el Consejo Federal Interministerial de Tierras Rurales”, y la Provincia “está interesada en que las tierras rurales queden en manos de capitales nacionales y en este sentido, la ley de tierras rurales es una herramienta valiosa que establece como criterio evitar la concentración de tierras en manos extranjeras, preservando puntualmente las áreas de fronteras, las costas marítimas, los recursos hídricos y los bosques nativos. Todos ellos constituyen componentes esenciales de la soberanía territorial y por ello, toda extranjerización desmedida, se contrapone con los procesos de Desarrollo Local”.
“Cada vez que haya una transacción de tierras, será requerido a la Dirección General de Bosques información respecto del ordenamiento territorial de Bosque Nativo a la vez que la autoridad hídrica provincial deberá extender un certificado respecto de los recursos hídricos que eventualmente puede contener ese predio”, explicó el Secretario.
En ese orden, indicó que “necesitamos cada vez más la sanción de la ley de aguas que nos dote de las herramientas necesarias para poder acompañar este requerimiento. Tenemos una mora histórica con la provincia y a medida que pasa el tiempo se vuelve cada vez más difícil gestionar y conservar el recurso hídrico. No tener una norma que regule el recurso nos dificulta, entre otras cosas, el pedido que nos hace la Autoridad Nacional de Tierras en lo que tiene que ver con la realización de un inventario hídrico y su actualización constante”.
