* Aunque la holandesa Philips es mundialmente famosa por sus lamparitas, el 40% del negocio son los televisores. De un tiempo a esta parte, la coreana Samsung le estaba ganando la carrera en un mercado global, con ventas por 200 millones de unidades por año. Philips decidió entonces unirse en un joint venture con TPV, empresa con partida de nacimiento en Taipei y líder global en la fabricación de monitores. Así, la alianza permitió combinar diseño y tecnología con el músculo de la marca. En la actualidad pelean codo a codo con Samsung, en una batalla que también se replica en la Argentina. Por acá y de cara al Mundial de 2014, se preparan desde su planta de Rio Grande, Tierra del Fuego, para crecer en un mercado que renueva unos 3 millones de televisores por año. La innovación viene por el lado de los Smart TV, (tal como se conocen a las teles inteligentes), pero a partir de contenidos propios, además del diseño y de controles remotos con teclado de letras, que funcionan como el mouse de la PC. Esos contenidos son convenios especiales con los canales de televisión y las cadenas de cine. Claro que también apuntan al segmento superexclusivo, con lo que ya llaman “la Ferrari de la tele”. De diseño futurista y luces especiales alrededor para una atmósfera especial, son televisores que se hacen a pedido. Sólo trajeron cuatro al país, a modo de prueba, por un valor de $75.000 al público, y se los sacaron de las manos. Gabriel Gruner, managing director , asegura que al tener planta en Tierra del Fuego desde hace más de 30 años, Philips corre con ventaja porque “ofrece predictibilidad a la cadena de distribución, en vez de depender de permisos de importación”. También confiesa que los empresarios radicados en Tierra del Fuego armaron un fideicomiso especial al que destinan una parte de la facturación, con el objetivo de impulsar desarrollos de componentes locales, que, según aseguran, hoy sólo representan el 40% del total del producto final.
* En la pelea con los fondos buitre hay quienes han puesto la lupa en el estudio de abogados Clery Gottlieb Steen & Hamilton, que defiende a la Argentina en los EE.UU., y cuyos beneficios van atados a la duración de los juicios al compás de honorarios de US$20 a US$25 millones anuales. “No advierten los riesgos y es probable que su estrategia sea ineficiente para inclinar la balanza a favor del país”, desliza Marcelo Etchebarne, del estudio Cabanellas, Etchebarne, Kelly & Dell’Oro Maini. El diputado y candidato para renovar su banca en las próximas elecciones legislativas, Claudio Lozano, fue más allá: “El fallo adverso es la consecuencia de haber mantenido como estudio de abogados al mismo buffet jurídico de la Argentina menemista”, dijo.
* Fruto de lo que está pasando en la economía del país, Patio Bullrich es el shopping de la extensa colección que tiene Irsa cuya facturación está sufriendo por la fuerte caída del turismo. Esa caída la compensan con ventas que van al compás de algunos ajustes salariales en el Alto Avellaneda. Irsa también ha puesto fichas a lo que será un paseo de compras a cielo abierto en Palermo, pensado para concentrar locales outlets de primeras marcas. Y al ritmo de lo que sospechan un empujón a la actividad en Neuquén por Vaca Muerta, decidieron volver a poner en pie el proyecto de construir un shopping en la ciudad, paralizado desde hace varios años.
* El ex Pérez Companc y Arcor, Gustavo Aquino, fundó Schein, una consultora experta en transiciones laborales, durante el dramático 2001. Hace unos meses se ocupó del desmantelamiento del negocio de El Tejar, el fondo agrícola, que se batió en retirada de la Argentina. También tiene de cliente a Shell para ocuparse del personal que se va a jubilar: organiza ese paso con seis meses de antelación. En Aluar ayudaron a la transferencia del conocimiento entre distintas generaciones del personal. Puesto a definir distintas culturas de sus clientes, Aquino destaca la perseverancia y el trabajo en equipo en el caso de Toyota, la agilidad y la innovación en Molinos y la sana rebeldía que impulsa la mexicana Bimbo a sus empleados.
* Clarisa Lifsic, ex titular del Hipotecario, armó un negocio con campos bajo el concepto de comprar y mejorar para después vender. El vehículo es una sociedad con inversores locales y del exterior. Acaban de vender un establecimiento de cría en Bolívar a US$4.000 la hectárea y están adquiriendo tierras en Salta.
Fuente:IECO
