Hace unas horas me preguntaron porque no hablaba con alguno de los funcionarios que habían quedado y dije que no porque “no les creo nada y no me gusta publicar mentiras”, no tardaron ni dos semanas en confirmar lo que había adelantado.
No hubo nada de todo lo que se había prometido, pero claro, porque habría de sorprenderme tamaña tomada de pelo, si vengo diciendo desde febrero de 2008 que iban a hacer la plancha, pero no es lo importante lo que yo diga, sino lo que va a decir la legislatura o el Tribunal de Justicia, que le regaló 150 millones de los municipios, o la legislatura y el impuestazo, y ahora la renegociación de contratos petroleros que sirve únicamente para pagar sus sueldos, los de los ñoquis, incapaces que siguen viviendo a cuesta nuestra, y digo nuestra porque al igual que miles de fueguinos tengo todos mis impuestos al día.
Alguno de estos “reconchabados”, supo ofenderse alguna vez cuando dije que había conocido el caribe gracias a nuestro trabajo, hoy no solo esta el sino su pareja y su hija viviendo del estado, no basta con uno, sino tres, una familia, en una provincia donde los jubilados pagan en cuotas se aprieta a los médicos, los hospitales están vacíos, se acuerda con gremios afines y a los demás se los discrimina, las escuelas estar destrozadas, no hay una obra con fondos propios, pero eso sí, los amigos tienen el ingreso asegurado.
Farias aquel del escándalo por el pago de letras, mintió antes, y mintió ahora, paso de gobierno a la legislatura y de la legislatura a gobierno de nuevo, se cansó de decir que el ajuste en la planta política se hacía si o si, ¿qué va a decir hoy?
Como les va a explicar a los que les mintió no una sino varias veces, de que se trata todo esto.
Es de esperar, como pasa con los impunes, que se ofendan por esto, pero como decía mi viejo “se enoja el chancho y es comida…”
Armando Cabral
