Desde una columna firmada en Revista Noticias, aseguró que «los proyectos del Ejecutivo tienen aciertos y errores pero hay uno, concretamente, que es un verdadero desastre desde el punto de vista que se lo mire. La denominada “Ley de regulación de las medidas cautelares” es un engendro destinado a subordinar a los ciudadanos a los caprichos del Ejecutivo. En principio los de este gobierno pero seguramente seguirá siendo útil por varios años y generaciones de políticos inescrupulosos».
Explicó que «la ley 16986 fue dictada en el año 1966 y se mantiene vigente hasta nuestros días. Admite un remedio rápido contra abusos del poder Ejecutivo y las medidas cautelares como medio ultrarápido para suspender los abusos mientras tramita el amparo. En su artículo 15 dispone que una medida cautelar, apelada por el Ejecutivo, no se podrá ejecutar hasta que la Cámara resuelva el recurso. En la práctica, la suspensión de la cautelar las tornaba ineficientes. El proyecto que ahora presenta el gobierno va más allá que la ley de Onganía. Torna imposible plantear una medida cautelar».
Y argumentó: «con picardía, el proyecto arranca sosteniendo que antes, durante o después de iniciado un proceso, podrán decretarse medidas cautelares para garantizar el objeto del proceso. Hasta ahí, todo bien. Pero ahí mismo le agrega un requisito novedoso. Pedida la cautelar, el Ejecutivo recibirá vista de la misma por 5 días para ‘opinar’ sobre la petición del particular. Las cautelares, valga recordar, se dictan ‘inaudita parte’. Es decir, sin traslado a la otra parte. Con la nueva ley, nos mandan a espiar y nos mueven la ligustrina».
«Otra novedad sorprendente es la fijación de plazo para las cautelares. No más de 3 meses para el amparo, 6 meses para el ordinario. Para evitar futuras medidas como la de Clarín contra la ley de medios, el gobierno propone poner patas para arriba el plexo normativo y donde antes había ‘chicanas’ de los particulares se alienta otras nuevas en cabeza del Estado. Imaginen ese Estado que recusó 12 jueces del fuero Civil y Comercial Federal en la causa contra el ‘gran diario argentino’ con la posibilidad en sus manos de ‘prolongar’ indefinidamente un juicio donde hay una cautelar que por ley no podrá durar más de 6 meses», añadió.
«En su art.9 el proyecto impide el dictado de cualquier cautelar que afecte o perturbe los bienes o recursos del Estado. O sea, para decirlo claro, no hay medida cautelar alguna que no afecte bienes o recursos y por ende las posibilidades de dictar una medida de no innovar serán nulas. Al pasar también y para que no queden dudas que la ley está hecha para beneficiar a los funcionarios y maltratar a los ciudadanos, se prohíbe imponer a los primeros cargas o sanciones pecuniarias», expresó en otra punto de su columna.
«El ejercicio que les propongo es simple. Imaginen otro corralito u otro aumento de la retención de impuesto a las ganancias sobre los sueldos. Con la legislación que se pretende crear las posibilidades de un particular de obtener una cautelar a favor serán nulas. Solamente empresas poderosas podrán enfrentar costosos honorarios y contracautelas millonarias para obtener una medida que sólo durará 6 meses. Justicia para pobres y justicia para ricos. Ahí es donde está la verdadera reforma pendiente» señaló antes de añadir:
«Permítanme enumerar unos pocos puntos: acceso universal a la justicia. Hoy el 57% de la población no lo tiene; asesoramiento gratuito para aquellos que accionan con ‘beneficio de litigar sin gastos’ y creación de tribunales destinados a conflictos de menor cuantía. La Argentina se ha convertido en un país donde la violencia es la única alternativa válida para resolver un conflicto. Desde el vecino que mata a golpes a otro porque le corre el contenedor de basura a su puerta hasta el trabajador que abandonado a su suerte por el Ministerio de Trabajo corta una ruta para hacer sentir su protesta. No será este gobierno el único que gozará los beneficios de esta reforma. Ni los funcionarios a los que se les prohibirá fijar una multa por mal cumplimiento de sus funciones. La herramienta que el kirchnerismo pergeñó está destinada a ser una más de los poderosos para sojuzgar a los hombres de bien que habitan suelo argentino», concluyó.
Fuente:lapoliticatndil.com
