Durante el operativo de evacuación, el docente fue acompañado por su familia y por el jefe de la Base Esperanza, Teniente Coronel Carlos Montenegro hasta la Base Marambio. Posteriormente fue acompañado hasta Ushuaia por un médico en el avión, además de la dotación que se encontraba haciendo un recambio.
El Director Provincial de Antártida, Miguel Ramírez, aseguró que el docente “venía muy bien contenido, con un grupo de gente con la que ya este año había interactuado y con los que toda la familia ha hecho lazos de amistad muy fuertes, favoreciendo esto también a su estado de ánimo”.
En relación al traslado, manifestó que “afortunadamente la operación salió muy bien, coordinada a través de todas las fuerzas que participaron” y que “tuvo una pequeña demora principalmente por una cuestión climática, que impedía el arribo del avión para realizar la evacuación”.
Ramírez agradeció “la buena predisposición del personal de la Base Esperanza y la cooperación en la Base Marambio y en particular el trabajo que ha hecho la Dirección Nacional del Antártico en Buenos Aires, que estuvo todo el tiempo a requerimiento nuestro, además del Aeropuerto de Ushuaia y la Fuerza Aérea”.
El funcionario destacó que toda la operación “respondió a un trabajo coordinado por parte de la provincia a través del Ministerio de Gobierno junto a los Ministerios de Salud y Educación, donde todos las personas intervinientes estuvieron atentos a lo que sucedía”.
El Director Provincial de la Antártida explicó que “el docente sufrió una complicación gastrointestinal, pero afortunadamente se lo vio bien, aunque la evaluación médica depende de los profesionales, los cuales después de una junta médica resolverán su continuidad en la Antártida o si se convocará a docentes suplentes”.
Según manifestó Ramírez “es la primera vez que debemos trasladar a un docente bajo estas condiciones” aunque aseguró que “en otras oportunidades y con otras dotaciones ya se habían realizado evacuaciones”. El funcionario destacó nuevamente que el operativo “fue muy bien coordinado y esto permitió que el avión en vez de ir hasta Río Gallegos, pudiera llegar a Ushuaia, donde un grupo de profesionales ya lo estaba esperando con una ambulancia apostada en el Aeropuerto y familiarizados con su historia clínica”.
Ramírez señaló finalmente que “todos los organismos intervinientes que tenían que participar lo hicieron de manera activa, coordinada y con una comunicación permanente, lo que demuestra una vez más, que tenemos la capacidad logística para solucionar este tipo de contingencias”.
