Al finalizar el acto, la Mandataria fueguina sostuvo que “es un anteproyecto que contempla las nuevas relaciones humanas y los derechos personales” de una sociedad moderna. “Es una norma que estamos necesitando todos los argentinos”, agregó.
Ríos enfatizó que “lo que no se puede evitar es el avance en la discusión de las relaciones sociales en términos de derechos humanos. Estas discusiones generan tensiones porque siempre hay una parte de la sociedad que queda como anquilosada en el tiempo. Pero, si esta discusión se da de la manera que está planteada, con una participación amplia, tendrá toda la legitimidad”.
También estuvo presente el Jefe de Gabinete, Guillermo Aramburu, quien, luego de agradecer la invitación del Poder Ejecutivo Nacional, afirmó que la iniciativa “es algo reclamado por los juristas, por los letrados y por la sociedad civil en general, y lo que hace es receptar el dinamismo de las relaciones sociales, de la relaciones humanas”.
El funcionario resaltó el proceso de elaboración del anteproyecto, al tomar en consideración las opiniones de “más de cien juristas de todas partes del país. Esto no es un dato menor, porque en otros intentos de modificación sólo participaron unos pocos juristas de Buenos Aires. De esta manera, se recepta la necesidad de cambio de cada rincón del país”.
El Secretario de la Representación Oficial del Gobierno en Buenos Aires, Gustavo Longhi, dio a conocer su parecer al respecto. Consideró que la elaboración efectuada “es para consagrar muchos derechos individuales que la legislación actual no contempla. La sociedad ha cambiado, no sólo en el aspecto tecnológico, en las relaciones familiares, la situación de la adopción, el derecho a la vivienda, que me parece un hecho relevante que se plantee su protección. Tenemos muchas expectativas de que se abra un debate fecundo para que se concrete esta iniciativa”.
El acto contó con la presencia de todos los miembros del Gabinete Nacional y de la mayoría de los gobernadores.
En su discurso, Lorenzetti destacó que el anteproyecto tiene como principal característica el estar «volcado al pueblo», por lo que se buscó evitar «textos oscuros e incomprensibles» para favorecer «las soluciones prácticas que demuelan las dificultades que encuentran los ciudadanos a la hora de ejercer sus derechos».
Luego, la Presidenta de la Nación consideró que se está presentando el “proyecto de una generación que incluye a todos, aunque todos no estén de acuerdo, pero sí en los aspectos esenciales”. También adelantó que será enviado al Parlamento para que una comisión bicameral lo analice concienzudamente y se abra un período de amplio debate.
El anteproyecto fue condensado en dos mil quinientos artículos que adecuan la normativa vigente, que fue aprobada en el siglo XIX, a la actualidad, contemplando aspectos vitales. Entre otros, la agilización de los trámites de adopción de niños y de divorcio, las nuevas características de familias y la protección de aquellos que conforman una pareja sin casarse, la posibilidad de elección de régimen matrimonial a los futuros cónyuges, el derecho a la imagen, a ser informado en los tratamientos médicos y a que no haya tratamientos que modifiquen la composición genética; estará contemplada la inseminación artificial, la protección de las intromisiones desde el complejo tecnológico y del esencial derecho a la vivienda, y la defensa del consumidor.
En cuanto a lo comercial se jerarquizarán los vínculos asociativos y las sociedades de un socio, para permitir que se puedan tener distintos emprendimientos limitando el riesgo, también se incorpora el comercio electrónico.
