Mucho fue lo que hubo que pelear para que la justicia finalmente llegara; pero gracias a la lucha de los familiares, de las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de un pueblo que lentamente salió de su letargo, se logró que los responsables de semejante masacre volvieran a estar sentados en el banquillo de los acusados. Los juicios por la Memoria, la Verdad y la Justicia son una apuesta hacia el futuro porque deja un mensaje clarificador y es que aunque sea tarde, la justicia en este país llega.
El pasado histórico no está desvinculado del presente, por eso cuando se habla de memoria, no se está hablando de una anécdota; se habla de que la única forma de entender el presente es analizando y explicando lo que pasó antes. La memoria es un acto de reflexión permanente y, en este caso, colectivo.
Por eso es importante que podamos tener un espacio de reflexión donde podamos analizar un poco qué fue lo que pasó y aprendamos colectivamente del pasado para que no vuelvan a pasar este tipo de cosas en nuestro país.
Finalmente, no queremos dejar pasar la oportunidad para continuar reclamando por la aparición de Jorge Julio López, quien fue testigo clave en el enjuiciamiento de Miguel Etchecolatz.
En este 36 aniversario del inicio del golpe cívico-militar seguimos reclamando por los 30 mil compañeros y compañeras desaparecidos, por la restitución de todos los hijos de aquellos compañeros y compañeras y por la aparición de López.
