Los proyectos CMA-1, Aries Norte y, más recientemente, Fénix, son hitos que muestran la magnitud de su compromiso: desde la perforación del pozo más largo del mundo en Cullen hasta la puesta en marcha de plataformas que hoy aportan el 8% del gas nacional.
En un contexto de ajuste fiscal y recortes en transferencias a las provincias, la continuidad de TotalEnergies en Tierra del Fuego se convierte en un sostén económico y estratégico. La paradoja es evidente: mientras el Estado nacional se retira de la obra pública, la salud y la educación, una empresa privada garantiza producción, empleo y divisas.
- 1978: Inicio de la concesión CMA-1 en la Cuenca Marina Austral.
- 1999: Instalación de los primeros pozos submarinos del país.
- 2000s: Desarrollo de las plantas de procesamiento en Río Cullen y Cañadón Alfa, conectadas al Gasoducto San Martín.
- 2010: Perforación del pozo más largo del mundo desde tierra firme en Cullen (11.184 metros).
- 2020s: Consolidación de Aries Norte como extensión de vida productiva de un yacimiento maduro.
- 2026: Puesta en marcha del proyecto Fénix, con una inversión de USD 700 millones y una producción de 10 millones de m³ diarios de gas.
La permanencia de TotalEnergies en Tierra del Fuego es un ejemplo de inversión sostenida y compromiso industrial. Sin embargo, también expone la fragilidad de un modelo que descansa en manos privadas mientras el Estado nacional se vacía de funciones esenciales. La provincia depende cada vez más de la industria hidrocarburífera, sin un plan integral de diversificación productiva que garantice autonomía y desarrollo equilibrado.
TotalEnergies asegura energía y empleo, pero el desafío pendiente es que la riqueza generada se traduzca en bienestar social y en un proyecto de futuro para Tierra del Fuego.
Fuente: www.lalicuadoratdf.com.ar
