«Esta postura se suma al permanente desprecio del Gobierno británico al reiterado mandato de las Naciones Unidas y a los múltiples llamados de la comunidad internacional, instando a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones a fin de alcanzar una solución a la disputa de soberanía concerniente a la Cuestión Malvinas», señaló la Cancillería argentina.
«La actitud británica evidencia una falta de respeto al derecho internacional que ese país ha venido demostrando con relación a la persistencia de una anacrónica situación colonial que agravia no sólo a la República Argentina sino también a la región en su conjunto, tal como lo demuestran las múltiples manifestaciones de preocupación por la situación planteada, emitidas por la OEA, MERCOSUR Grupo Río, Cumbre Latinoamericana y del Caribe, y la UNASUR».
El Gobierno argentino, al propio tiempo que reafirma sus derechos de soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, «reitera su disposición permanente a reanudar las negociaciones con el objeto de poner fin a esta disputa de soberanía, tal como lo solicitan las Resoluciones de las Naciones Unidas y la comunidad internacional en su conjunto».
