Parece tener razón la Presidenta cuando en sus discursos plantea con reiteración que «es difícil ser mujer» en la política. Sus propias designaciones lo confirman. En el círculo más íntimo del Poder Ejecutivo la acompañan su asistenta personal y tres edecanas. El resto del poder político nacional se compone de un jefe de Gabinete, 12 ministros (sólo 3 son mujeres), 49 secretarias (8 en manos femeninas) y 83 subsecretarias (14 mujeres). La cifra ni siquiera se equipara con el cupo femenino del 30%, impuesto en 1993 para el ámbito legislativo, al que la por entonces diputada nacional y hoy Presidenta se opuso.
«En los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner no ha habido muchos cambios y el porcentaje de mujeres en secretarías y subsecretarías se mantuvo bajo», planteó a La Nacion Jutta Marx Schultz, socióloga e investigadora de género femenino, magister en Ciencias Sociales con Orientación en Ciencias Políticas de Flacso.
La especialista añade al panorama que hay una sola gobernadora, Fabiana Ríos (Tierra del Fuego) y apenas el 10% de las intendencias en manos femeninas. «Así como es importante que la reforma política garantice las elecciones internas, debería contemplar cupos y mecanismos para que se cumplan los cupos», señala al considerar que será el camino para que más mujeres accedan a cargos nacionales más allá del Poder Legislativo.
De los 151 cargos más importantes del país, sólo 26 los ocupan mujeres. En un relevamiento por los organigramas ministeriales se destacan situaciones curiosas. En el ámbito presidencial, las únicas mujeres que acompañan a Cristina Kirchner son tres edecanas y su asistente personal.
En el Ministerio de Defensa, que llegó a contar con 6 de los 9 cargos políticos a manos de mujeres durante la gestión de José Pampuro, Nilda Garré retrocedió. Sólo hay una mujer en un cargo político, como subsecretaria.
El Ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Alicia Kirchner, es el que tiene más mujeres en altos puestos: dos de las cinco secretarías están manejadas por mujeres. De los 7 subsecretarios, dos son mujeres.
Del paso por el Ministerio de Salud, Graciela Ocaña no dejó huella. Su sucesor, Juan Manzur, está rodeado de hombres. Lo mismo pasa en la Cancillería y en Justicia.
El Ministerio de Producción es el caso más atípicamente varonil. Lo maneja Débora Giorgi, pero su equipo de 3 secretarías y 5 subsecretarías están en manos masculinas.
En la jefatura de Gabinete, liderada por Aníbal Fernández, la inclusión femenina se dio con María del Carmen Alarcón, secretaria de Integración Nacional. En ese ámbito hay 5 secretarías, cuatro a cargo de varones, y 10 subsecretarías de las cuales sólo una está en manos femeninas.
En los ministerios del Interior, de Planificación, de Economía, de Educación, de Ciencia y de Trabajo la situación es similar: hay sólo una mujer secretaria aunque cada gabinete tenga entre 3 y 5 secretarías. Por el contrario, las mujeres ocupan muchos cargos no políticos como direcciones. En ese nivel, el Ministerio de Trabajo lidera la inclusión: de 43 direcciones, 14 están en manos femeninas.
17%
de Mujeres
* De los 151 cargos más importantes del país, sólo 26 están en manos femeninas
María Elena Polack
LA NACION
