Retiro con Lilita a la cabeza

Hubo desmentidas y cargos electivos cubiertos. Hoy se define una especie de plataforma. El lugar elegido –el complejo del hotel Super Resort en las afueras de Mar del Plata– sería perfecto para un retiro espiritual. Mucho verde, edificios con aire inglés cubiertos por enredaderas, habitaciones cómodas y un salón de reuniones apto para todo uso a pocos kilómetros del Casino. Pero el ARI no se reunió para meditar, sino para analizar la actualidad y definir la línea de la agrupación, una tarea que habían postergado hace seis meses.

Y las deliberaciones comenzaron ayer por cuestiones organizativas, como la elección de un nuevo miembro de la junta nacional, que encabezará Elsa “Tata” Quiroz, considerada la mano derecha de Carrió. Para hoy queda el tema más importante, la definición del rumbo y la política de alianzas, un tópico que –según fuentes del propio ARI– podría generar posiciones encontradas.

En las últimas semanas, la agrupación que preside Carrió resultó noticia por algunos hechos recientes que fueron amplificados por los medios. Uno fue la supuesta división que habría generado en el partido la forma en la que fue destituido el ex jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra. “Eso es pasado. Ya fue”, minimizó ante Página/12 un miembro del ARI que, obviamente, es porteño. El otro tema que apareció en los diarios fue el presunto acercamiento que estaría intentando el empresario Mauricio Macri, jefe de PRO. “Estuvo exagerado. Es sólo una relación que tiene Lilita con Gabriela Michetti”, aclararon a este diario desde los cuarteles aristas. De hecho, Carrió no se reunió con Macri sino con Michetti, titular del bloque de Compromiso para el Cambio (macrismo) en la Legislatura porteña.

Carrió es abogada, Michetti licenciada en Relaciones Internacionales con especialización en temas económicos. La legisladora porteña estudió en la Universidad del Salvador y estuvo cerca del tan recordado líder de la Democracia Cristiana, Carlos Auyero. Comparada con la mayoría del macrismo, Michetti tiene cierto perfil (muy) moderadamente progresista. Eso la hace la interlocutora habitual de otras fuerzas. Hace una semana y media, Carrió y Michetti se reunieron durante dos horas para analizar el mapa político: allí soñaron con trasladar a la Argentina las características del sistema político chileno y español, basado en un partido de centroizquierda y otro de centroderecha que conviven (últimamente no tanto en España) sin demasiados conflictos. Carrió y Michetti imaginaron a sus fuerzas en los dos polos del escenario.

Aquella charla se reflejará en la exposición que hará hoy Lilita. Cuando llegue el momento del escenario nacional, volverá a sus banderas históricas:

– Propondrá la “refundación moral” como una solución imprescindible para cambiar la cultura política que –en su opinión– prevalece en el país.

– Avanzará sobre su hipótesis de que el oficialismo en ejercicio del poder está llevando adelante un “patrimonialismo corrupto” usufructuando la estructura del Estado.

– Relacionará la situación de la República con la problemática de la distribución del ingreso.

Mientras tanto, entre los demás integrantes del ARI es probable que surja la preocupación por cierta tensión entre la figura carismática de Lilita y la consolidación de una estructura orgánica de la agrupación en las distintas provincias. En relación con ese tema, ayer se completó la grilla de la junta nacional del partido: ese lugar quedó para Carlos López Iglesias, porteño, licenciado en Filosofía y ex director de Greenpeace en el Cono Sur entre 1989 y 1993. Las actividades de la Asamblea partidaria finalizarán con un acto que presidirá Carrió en el salón del hotel. Lilita aprovechará esa ocasión para convocar al próximo Encuentro Nacional, que se hará en Mendoza entre el 27 y 28 de mayo.

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