Con el salario mínimo en el menú

En una charla con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, los sindicalistas pidieron una reunión urgente para discutir el Salario Mínimo Vital y Móvil. Kirchner les pidió que controlen el conflicto aeronáutico. La CGT le reclamó ayer al Gobierno que ponga fecha a la reunión del Consejo del Salario para elevar el mínimo, vital y móvil de los actuales 630 pesos a 850, en sintonía con el costo de la canasta familiar. Así se informó oficialmente luego de un encuentro que mantuvieron en la Casa Rosada el titular de la central obrera, Hugo Moyano, y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández.

Durante la reunión, que se prolongó por más de una hora, Moyano le acercó unas carpetas a Fernández –cuyo contenido no fue revelado– y luego analizaron la posibilidad de una convocatoria al Consejo del Salario para actualizar el ingreso mínimo, que ha quedado rezagado respecto de la inflación.

El Gobierno habría confirmado su voluntad de realizar la convocatoria en un plazo breve y desde el sector sindical esperan que el anuncio sea produzca antes de la reunión del Comité Central Confederal del 6 de abril. Allegados al secretario general de la CGT confiaron que un “gesto” de esta magnitud ayudaría a descomprimir la presión interna que tiene Moyano, sobre todo de los denominados “gordos” y sectores más duros en relación con el Poder Ejecutivo.

La reunión con Moyano había sido congeniada días atrás y, de hecho, debía producirse la semana pasada. Pero fue el propio Gobierno que, por problemas de agenda, le solicitó al sindicalista una postergación hasta ayer. Los contactos entre el líder camionero con Fernández y el propio presidente Kirchner son moneda corriente en estos últimos años.

En la conducción de la CGT reconocen como un avance de los reclamos de mejoras salariales la suba del mínimo no imponible del impuesto a las Ganancias y el incremento del seguro de desempleo. Siguen pidiendo un aumento de las asignaciones familiares y de las jubilaciones y de salarios para empleados públicos.

Según voceros oficiales, Néstor Kirchner no fue parte de la reunión, aunque sí estuvo durante unos minutos, suficientes para solicitarle al jefe de la CGT que intervenga ante pilotos y técnicos de Aerolíneas Argentinas para evitar que se profundice el conflicto que amenaza con alterar la programación de vuelos durante Semana Santa y también en vísperas de esa festividad religiosa.

Con Fernández, Moyano habría explicado el reclamo del gremio de camioneros, que ya participa de una paritaria. El sindicato, de donde surgió el propio Moyano y que conduce su hijo Pablo, pide un 30 por ciento de aumento y el Gobierno quiere que no exceda la mitad de ese monto porque el sector es siempre visto como una suerte de espejo para los reclamos de otros sindicatos.

Según fuentes gremiales, por la tarde hubo una nueva reunión en la que participaron otros sindicalistas fuertes de la central obrera: el cada vez más protagónico José Luis Lingeri (obras sanitarias), Juan Manuel Palacios (colectiveros) y Omar Viviani (taxistas).

Lingeri se ha convertido en el nuevo hombre poderoso de la reestatizada empresa de aguas, ahora llamada AYSA, tema por el cual concurrirá a brindar un informe al Congreso en el curso de esta semana. Por su parte, Palacios y Viviani habrían recibido un pedido oficial para que, de la misma manera que se pretende con el personal aeronáutico, eviten conflictos gremiales en cercanías de Semana Santa.

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