Los desafíos económicos que deberá afrontar Alberto Fernández desde el 10 de diciembre

Juev 31/10/19.- Alberto Fernández asumirá la Presidencia el próximo 10 de diciembreen un país que, si bien no está en su peor crisis, sí afronta desequilibrios macro que requerirán un manejo quirúrgico y una serie de consensos para salir adelante.

  • La macroeconomía

Ante la consulta de este portal, en relación a cuáles son las cuestiones que primero deberá resolver el próximo candidato, la directora ejecutiva de la consultora Elypsis, Victoria Giarrizzo, se explayó: “Renegociar la deuda para darle estabilidad al mercado financiero y cambiario, recuperar el crecimiento y reducir la pobreza. Esos son los tres problemas más importantes. Pero para lograr una buena renegociación de la deuda, los acreedores van a exigir prudencia fiscal y el Gobierno tendrá que lograr crecer dentro de esas restricciones”.

En cuanto a la problemática específica de la inflación, Giarrizo destacó: “Se necesita incrementar la capacidad de generar dólares para reforzar las reservas y evitar subas bruscas en el tipo de cambio que automáticamente se trasladan a precios. Pero, simultáneamente, hay que crecer, para que las empresas vuelvan a invertir, aumenten la oferta de bienes de nuestra economía y crezca el empleo privado descomprimiendo al Estado. La tercera pata es reducir el costo argentino, y eso se puede lograr mediante inversiones públicas en infraestructura que ayuden a bajar el costo logístico, bajando las tasas de interés para reducir los costos financieros, y mejorando la eficiencia del sistema tributario para bajar la presión sobre los sectores productivos. Simultáneamente hay que continuar desburocratizando el Estado para bajar la cadena de múltiples mini costos que encarecen las cadenas productivas”.

En cuanto a la situación de las reservas netas de libre disponibilidad con las que cuenta el Central, Giarrizzo también mostró su preocupación: “Ya quedan muy pocas, apenas por encima de los US$ 7 mil millones. Por eso se hace necesario incrementar los controles cambiarios y estabilizar los mercados”.

En cuanto a las reservas brutas, las mismas se ubican en 43.503 millones, lo que equivale a casi 23 mil millones de dólares menos que las que había antes de las PASO.

En materia cambiaria, la clave pasará por lograr generar la credibilidad para no tener un nuevo impacto devaluatorio que acarree mayor inflación.

  • El déficit y la deuda

Lo que tiene que ver con el resultado fiscal primario pareciera encaminarse a un equilibrio en 2020.. Si bien este año no se alcanzará el 0% de déficit primario acordado con el FMI, se va en camino a ello. Según estimaciones de Matías Rajnerman, de Ecolatina, se espera que en 2019 el número se ubique en torno 0,7% del producto.

Además, se redujo bastante el peso de los subsidios con los que cargaba el Estado. Según estimaciones de Rafael Skiadaressis, los subsidios corrientes -los que van directamente a la tarifa- a la electricidad se ubicarán en 2019 cerca del 0,59% del PBI, mientras que en 2015 eran un 1,51%. En gas el porcentaje pasó del 0,53% al 0,32%  y en transporte automotor del 0,63 al 0,24%.

Donde los números no cerrarán en los próximos años es en las planillas balance financiero, que es donde se incluye el peso de la los intereses de deuda. Cabe recordar que las obligaciones de la Argentina con sus acreedores significan (según las estimaciones de las consultoras) entre un 85% y un 91% del PBI.

Por otra parte, en los próximos años el FMI se convertirá en un actor clave de la economía argentina, en su rol de acreedor privilegiado.

Asimismo, Argentina deberá encarar una renegociación con los bonistas privados, ya que el pago de la deuda, así como está hoy, es imposible para las arcas nacionales. Resta ver si el camino a seguir es con quita o no, lo cual puede determinar el destino del país en el acceso a los mercados internacionales para los próximos años.

  • El frente externo

En materia de balanza comercial la Argentina está comenzando el camino del superávit aunque, aclaran los especialistas, esto no se dio por las buenas sino por las malas. No es que hayan mejorado las exportaciones sino que empeoraron las importaciones. El tipo de cambio ayudó y la recesión más aún.

  • Pobreza

Entre las cuestiones más urgentes aparece la pobreza que, según la última medición del Indec, se ubica en 35,4% de la población y, según estimaciones de la Universidad Católica Argentina, estará en torno al 40% para fin de año. Además, la indigencia tampoco da respiro y trepó al 7,7%.

Por otra parte, preocupa la pobreza infantil. Se calcula que más del 50% de los chicos del país están bajo la línea de pobreza.

Eduardo Donza, investigador de la UCA, destacó al respecto: “Venimos marcando la pobreza estructural. Si vemos a largo plazo, desde 1983 que la pobreza no baja del 21% de la población. Ahí es donde se acumula una tercera generación de personas que están en la exclusión de diferentes personas, que no es solamente por ingresos nada más. Hay también una cuestión de estructura edilicia, de servicios que no se tienen y que afectan a la salud y la calidad de vida”.

Por otra parte, Donza agregó: “Hay una importante cantidad de chicos que no trabajan ni estudian. Y una problemática específica de género que afecta a mujeres en particular”. Al respecto, sentenció: “Hay una carencia de políticas de Estado. Hay que sentar en una mesa al sistema político; los empresarios, porque la inflación genera más pobreza; la inversión, porque no hay hace años inversión en Argentina; los sindicatos; las universidades”.

Por último, Donza señaló que el país sufre de una estructura productiva “totalmente desigual”.

  • Desempleo

La falta de trabajo es otra de las cuestiones que frenan un posible despegue. Según los últimos datos del Indec, la desocupación afecta al 10,6% de los argentinos. Además, la subocupación alcanza al 13,1% de la población. Y existen datos que marcan, encima, el trabajo que existe no conforma a quienes lo poseen: el 18,3% de los ocupados demanda un empleo nuevo.

Al respecto, el economista especialista en mercado del trabajo Martín Trombetta consideró: “No tiene caso discutir mercado de trabajo sin resultados macro: nadie va a salir a tomar trabajadores en blanco en una economía en recesión y con un default por resolverse. Ahora, supongamos que la macro empieza a acomodarse: la situación en el mercado de trabajo es complicada. Hay un desempleo alto y encima está subiendo. Y la informalidad en asalariados sigue clavada en un tercio y tenemos una gigantesca masa de cuentapropistas, que están formalizados por vías muy débiles”.

En cuanto a las posibles soluciones, Trombetta puntualizó: “Soy de la idea de que tomar medidas hacia la reducción del costo laboral no salarial es una buena idea. Pero es algo que no se puede hacer el año que viene, porque en 2019 va a haber enormes necesidades fiscales”.

  • Industria

En diálogo con PERFIL, director de Departamentos Técnicos de la Unión Industrial Argentina (UIA), Gabriel Vienni, aseguró: “La prioridad es atender a las urgencias del cortísimo plazo: aliviar la carga financiera de las empresas, recomponer el capital de trabajo e intentar dinamizar el mercado interno. En eso juegan un papel importante tanto la AFIP, brindando alivio en lo relativo a las exigencias fiscales, como el sistema financiero, implementando programas especiales en este escenario en el que la tasa de interés resulta inaccesible por su rol como instrumento para sostener el tipo de cambio”.

Además, el especialista agregó: “La caída es generalizada en la industria, y 2019 cerrará con una contracción que rondará el 8%. Los sectores con mayor incidencia de empresas pequeñas y medianas, y más orientados al mercado interno son los que sienten con más intensidad esta delicada coyuntura: la producción textil, el calzado, la metalmecánica y de muebles. Aunque con otro perfil, la industria automotriz también está sintiendo con fuerza el impacto de la devaluación, el alto costo del financiamiento y su consiguiente caída en las ventas”.

  • El agro

El sector que genera la gran mayoría de las divisas de la Argentina tuvo un buen 2019 en términos de cosecha, al menos en gran parte del país. Además, las exportaciones de carne vacuna tuvieron un año por demás positivo. Sin embargo, en cuanto a las urgencia agroindustriales, el economista jefe de la Sociedad Rural, Ezequiel De Freijo, afirmó: “Mantener el camino de la institucionalidad. Previsibilidad de las reglas de juego, tipo de cambio unificado, tasa de interés que potencie la inversión y disponibilidad crediticia.  Una política integral (fiscal, monetaria y cambiaria) para bajar la inflación. Alcanzar el grado de solvencia fiscal, imprescindible para contar con tasas de interés competitiva, sobre todo para seguir modernizando la economía”.

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