Las cartas están echadas y “vienen tiempos difíciles”.

Lun 28/10/19.- Lo dijo ayer en su primer discurso como presidente electo Alberto Fernández, nada que no sepamos, pero en boca del primer mandatario esto toma un color diferente.

Alberto dejó mudos a los miles de kirchneristas que esperaban, en primer lugar que rechace la invitación del Presidente en ejercicio, Mauricio Macri, en segundo lugar que dijera que el 11 de diciembre aumentaban un 20 % las jubilaciones, y por último que mediante un pase mágico todo se va a solucionar en dos semanas de gobierno.

No, no pasó nada de eso, aceptó la invitación a desayunar con Macri, dijo que este no es el frente de nosotros, es el frente de todos y como si no fuera suficiente, aclaró, “vienen tiempos difíciles”.

El discurso no confrontativo, sorprendió a Cristina Fernández y A Axel Kisilof que si fueron más duros, la primera pidiendo cuidar las reservas y el segundo diciendo que Buenos Aires es tierra arrasada.

Fernández no habló de pesada herencia, porque eso viene de antes, concretamente desde el 2003, es decir que en todo caso, pudo referirse a la continuidad de una crisis de 16 años.

No son los números lo más importante, sino el fondo del asunto, y es otra frase de Alberto cundo a voz en cuello sostuvo que “a este país lo tenemos que sacar entre todos adelante, los que nos votaron y lo que no nos votaron”, fue un discurso de unidad, que lo pone en una situación muy interesante, porque deberá mantener el equilibrio interno en el PJ y el equilibrio externo por las expectativas que generó en la campaña y que anoche se encargó de aclarar que ya no serán posibles.

Es tiempo de unidad, es tiempo de trabajar, es tiempo de poner las maquinas en marcha, la industria a producir y devolverle el trabajos a los miles que lo perdieron, en definitiva sin unidad no habrá progreso.

Y en la provincia ocurrió lo que pocos esperaban, el Frente de Todos, puso a Bertone en la Cámara de Diputados, Rodríguez y Duré en el senado, también a Pablo Blanco, y solo Caparros por FORJA o el frente Vamos a Vivir Mejor, no descubro nada si digo que salvo Caparros, el resto no tiene trato con el Gobernador electo, Gustavo Melella, y esto se hizo público desde que cada uno de los nombrados asumieron sus funciones, pero, siempre hay un pero, hoy a primera hora Melella debió llamar a todos los representantes de Tierra del Fuego en el Congreso Nacional y a los tres intendentes a una reunión para comenzar a trabajar en serio en la transición, consensuar políticas públicas y en unidad comenzar a trabajar para vivir mejor en esta provincia.

La agenda marca al menos tres puntos de urgente tratamiento, continuidad del régimen económico e industrial, el endeudamiento provincial y la recuperación del empleo.

Con esto medianamente acordado se puede comenzar a ver como se reconvierte la industria, como se recupera el empleo y vuelve el consumo para generar demanda. Ya no hay tiempo para personalismos, ni caprichos, la situación amerita gestos de madurez política, porque la gente no tiene el tiempo para seguir esperando en medio de la incertidumbre.

En este marco la gobernadora Bertone declaró que “le encantaría reunirse con Melella para trabajar en conjunto”, pero hasta este momento no hubo respuesta, y si la hubo no se hizo pública, como no se han hecho públicas otras reuniones y acuerdos que se llevaron a cabo en campaña, con gremios y distintas organizaciones de la sociedad civil, que ya reclamaron las mesas de trabajo o amenazaron con medidas si no hay, por ejemplo, apertura de paritarias y recuperación salarial, no es una buena señal para quienes se generaron muchas expectativas respecto de lo que se prometió. Insisto las cartas están echadas, el escenario es uno y hay que ponerse a trabajar ya, lo demás será motivo de análisis más tarde.

Alberto Fernandez, dio anoche un primer paso, y esta mañana otro, se supone que quienes lo siguen hagan lo mismo y terminar con divisiones, crisis, inflación y grietas que nos han llevado 70 años y seguimos sin poder solucionarlos.

Armando Cabral

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