¿Pacto de silencio, o no hay nada que decir?

Sab 31/08/19.- Dijo alguna vez una ex gobernadora. “Cuando no hay nada que decir es mejor no decir nada”, la misma frase podría aplicarse perfectamente a la actualidad de la provincia, donde un gobierno en retirada genera focos de incendio por todos lados y los electos han decidido hacer silencio. Están tratando de poner a funcionar una maquinaria de la que ni siquiera leyeron el manual de instrucciones y nadie sabe qué pasará cuando arranque, si es que arranca.

Y la verdad es que nadie dice nada, ni sobre el endeudamiento, ni sobre la destrucción del medio ambiente, el negocio de las salmoneras, obras que aparecen pagadas pero sin ejecutar, el 82% móvil que se acaba de restituir y como se va a pagar, que fue un derecho quitado al inicio de la actual gestión, los funcionarios no responden los pedidos de informes, otros son citados a la legislatura y ni aparecen, y si aparecen informes del Tribunal de Cuentas de la Provincia que parece no querer quedar pegado con todo esto.

Tampoco sabemos si van a reestructurar el endeudamiento de 200 millones de dólares, refinanciar o reperfilar como le gusta decir a Cambiemos. Que decir del estado en que quedan los establecimientos escolares en los que según el gobierno se invirtieron unos 100 millones por año, pero no funciona ninguno. El hospital lleno de aparatología, pero sin profesionales, la seguridad dedicada a la lucha contra el narcotráfico, pero no a la atracalada de robos diarios en toda la provincia, el déficit habitacional, la explotación de hidrocarburos en las zonas aledañas a las islas Malvinas que después de tres años y medio el gobierno decidió prohibir a través de un proyecto enviado a la legislatura este viernes 30, la prohibición de instalar salmoneras también salió este fin de semana, es decir algunos están tratando de salvarse y no hundirse con el Titanic, pero los que tienen los botes de salvamento se los están llevando sin ponerle a la gente dentro.

Algún cuatro de copas dijo en algún momento “le dejamos a Melella 150 millones de dólares de superávit”, media hora después se sabia que todos esos fondos del endeudamiento hay que devolverlos pero que además ya estaban comprometidos, por ejemplo, con la faraónica e inútil obra del Corredor del Beagle cuyo costo será de casi 4000 millones de pesos.

¿Será que cuando no hay nada que decir es mejor no decir nada?, no habría que explicarle a los mas de 10 mil desocupados si tienen alguna esperanza de volver a trabajar o que se tomen el avión y vuelvan a sus lugares de origen, no sería conveniente explicarle a los jubilados que en este escenario de desastre va a ser muy complicado aumentar jubilaciones, recuperar los salarios de los activos para que ellos tengan ese famoso aumento automático tan esperado o que van a seguir cobrando lo mismo porque no hay de donde sacar fondos para ningún aumento.

La incertidumbre reina en Tierra del Fuego, no se cumple ni con el descuento del IVA desde hace años y ese tampoco es un tema de interés aun cuando miles de trabajadores no llegan a cubrir la canasta básica con sus salarios.

No seria momento de explicar porque cientos de proveedores del estado provincial y municipal no pueden cobrar en tiempo y forma, cuanto es la deuda por coparticipación a los municipios, en que medida afecta las arcas municipales la restitución del 82 % móvil, porque la Municipalidad de Ushuaia pidió que no se aprobara precisamente por eso.

Cual va a ser el piso del presupuesto para 2020 teniendo en cuenta todo esto, pero sabiendo que hay que aprobarlo antes del presupuesto nacional y después pueden venir las sorpresas con un dólar que podría volver a dispararse y entonces a la mega devaluación que ya tenemos se le sumaria otra y el poder adquisitivo de los salarios seria de nada o -0 que es lo mismo.

No seria conveniente comenzara contar lo que heredan antes que volvamos todos a sospechar que se está cocinando algo como para que pase lo que ya pasó, se va uno entra el otro y acá no ha pasado nada, ¿habrá que pedir juicios de residencia para algunos?, algún incumplimiento de los deberes de funcionario público, alguna denuncia penal, ¿algo como para prevenir males mayores o así está todo bien?

En mi humilde opinión, no, no está nada bien, pero bueno cada uno lo ve como lo quiere ver, y nunca el silencio fue una buena actitud cuando se está en la función pública, nunca la incertidumbre ayuda a salir de las crisis, sino aclarar las cosas, ir de frente y decirle a la gente estamos parados acá, o estamos en el fondo del tarro y hay que salir, estamos muy mal, estamos fundidos, ¿vamos a seguir así? , hay posibilidades, alguna esperanza, una luz al final del túnel, algo que nos haga suponer una mejoría.

Solo quienes han resultado electos por el voto popular pueden responder eso, lo mío son solo preguntas que se hace cualquier ciudadano común y que hasta ahora no tienen respuesta, generan preocupación, incertidumbre e indignación, porque esta situación nos hace impredecibles, da la sensación de improvisación y falta de planificación en un escenario absolutamente desfavorable para cualquiera, sea quien sea quien resulte electo en las presidenciales, no depende de ellos, no depende de nosotros, depende de un mundo globalizado donde pareciera que ya no nos quieren ni ver y pasamos de emergentes a periféricos y de periféricos a inviables según los mercados del mundo, del que casualmente formamos parte.

Deberían entender que somos un engranaje de una maquinaria tan compleja de la que ni siquiera hemos visto el manual de instrucciones y aun así nos damos el lujo de ponerla a funcionar sin tener la mas pálida idea de lo que puede terminar ocurriendo.

Insisto seria muy conveniente que empiecen a explicar que van a hacer porque este es un país muy inestable hasta en la confianza.

Armando Cabral.