Depresivo crónico o harto de un sistema asqueante.

Mart 14/05/19.- Alguna vez me dijeron esto y cuando respondí a una acusación que me pareció innecesaria, di los porque, no es depresión, es una profunda tristeza por el destrato de cierta clase política, por el desinterés y la falta de interés por los que menos tienen, los más vulnerables, los miles de niños y niñas en la miseria, los miles de desocupados, el aumento de los comederos, la destrucción de los salarios, la perdida de lo poco que habíamos logrado para vivir mejor.

Tengo un gran defecto haber vivido lo suficiente como para conocer a muchos, a esos que solo aparecen cada 4 años, o a los que dicen una cosa y hacen otra, a los que solo piensan en sí mismos, como individuos, no como ciudadanos.

Y si entristece ver que nuestros hijos la reman todos los días, y no llegan a fin de mes, que en lugar de estar mejor, están peor, que su calidad de vida se derrumba todos los días, que nosotros los que ya deberíamos estar pensando en el retiro tenemos que seguir como si tuviéramos 30 porque tampoco alcanza y cada vez alcanza menos, hagas lo que hagas.

Que aquellos que habían logrado avanzar un poco hoy deben vender sus cosas porque no pueden mantenerlas, que detienen gente robando carne u otros alimentos en los supermercados, que crecen los robos todos los días, que se cuenta como un logro el hecho de asistir con alimentos a miles de vecinos cuando en realidad debería darnos vergüenza como sociedad en un país como este que produce alimentos para 350 millones de personas en el mundo.

Y en medio de todo eso, los especuladores, los hijos de Dios utilizando la biblia para cooptar votos y sumar poder a grupos minoritarios con ideas retrogradas, candidatos que no tienen idea de para que se presentan, ni cuál es la función que van a cumplir pero si saben cuánto van a cobrar, eso es lo primero, cuantas veces viajaran al exterior a costa de miles de pobres, de chicos que comen una vez al día, de padres que van a los comedores escolares a comer con sus hijos, a costa del aumento de los comederos como les dicen ellos, a costa de la insensibilidad, de la ignominia la impunidad, el descaro, la desvergüenza, de llevarse ciento de miles de pesos cada mes y no ser capaces de generar una política de estado que le devuelva la dignidad a este pueblo apaleado por la corrupción el desprecio y el destrato de esos dirigentes. Ni hablar de reducir sus inmensos ingresos en pos de mejorar el nivel de vida de aquellos que no tienen nada.

Si eso es ser un depresivo crónico lo acepto con gusto, si mirar con recelo y desconfianza a los que prometen sin decir cómo, a los que le hacen el coro, a los aplaudidores que mienten para vivir mejor en desmedro de 5 millones de niños sumidos en la miseria, más de un millón de desocupados, miles viviendo en las calles, ver esas imágenes todos los días, me hace sentir tan mal como todos los que usan los bolsones de pobreza para aparecer en la foto ayudando un mes antes de las elecciones o prometiéndoles trabajo a los jóvenes, cuando saben que no pueden hacerlo, pero mienten igual.

Si ser depresivo crónico es estar asqueado de tanta basura, mentiras, curros, vueltos, retornos, negociados, paraísos fiscales, malas personas haciendo mal las cosas, malos políticos queriendo parecer buenos, yo soy depresivo, pero en realidad es una inmensa tristeza porque ya sé que no voy a ver un país mejor, que como siempre van a estar mejor los que gobiernan pero el pueblo seguirá padeciendo esta porquería que cada vez nos hunde más. Rodeados de asesores que no asesoran un carajo pero hay que acomodarlos, de familiares, amigos y entenados cobrando por hacer nada, mientras los jóvenes tiran curriculum en todos lados.

He dejado de creer, eso me hace depresivo?, he dejado de estar, eso me hace depresivo?, veo lo malo de este país, la gente que sé que nos va a llevar a estar peor, me preocupo por el futuro de nuestros hijos para que no quede en manos de una banda de hijos de puta, eso me hace depresivo?, no me hace prevenido, por eso no me canso de preguntar, no me canso de cuestionar, y no me cansare de desenmascarar aunque en eso le vaya lo poco o nada que tengo. A mi edad ya no hay casi nada que perder, porque todo lo que pudimos tener nos lo quitaron estos personajes que han gobernado este país por siempre. Estoy viejo, cansado y muy harto de todo esto, del sistema y de quienes lo manejan, estoy aislado por decisión propia y no importa lo que piensen o crean, puedo ser peor que eso y en definitiva es lo que he decidido ser desde que empecé en esta profesión, muy realista aunque duela.

Armando Cabral.