Defender la soberanía entregando 10 mil hectáreas?

Juev 11/04/19.- Es, sin duda, un discurso contradictorio el de defender la soberanía de la provincia y la vez entregarle a un privado 10.000 hectáreas de un área protegida en el Corazón de la Isla, dentro de un parque nacional. Un área cuyas dimensiones son más grandes que la ciudad de Rio Grande.

Esto también forma parte de nuestro territorio, son tierras públicas que se otorgan para pastoreo a alguien que ni siquiera vive en la provincia, no lo puedo entender, salvo que la legislatura o al menos la mayoría oficialista haya decidido convertirla en una inmobiliaria y a partir de ahora empezar a expropiar tierras a diestra y siniestra y no quiero saber a quién se las entregan.

Si tenemos en cuenta que una hectárea es el equivalente a una manzana de la ciudad, estamos hablando de un área cuya extensión es más grande que la ciudad de Rio Grande, dentro de la cual no sabemos que cursos de agua hay, que cantidad de bosque maderable, cuales son las condiciones de transitabilidad para visitar las bellezas naturales que allí se encuentran.

En fin ese espacio otorgado a la señora Mirna Antunovic puede guardar riquezas que, al menos yo, desconozco cuales son, y de hecho no se detallaron en el tratamiento que le dio la cámara legislativa en la extensa sesión de este jueves.

Cual fue el motivo que, valga la redundancia, motivo a la gobernadora Rosana Bertone a enviar el decreto de otorgamiento a la Legislatura, cuando ya había un rotundo no, de la ex gobernadora Fabiana Rios, se estaba realizando una juntada de firmas en la localidad de Tolhuín para rechazar la entrega y nadie en la provincia estaba de acuerdo con eso.

No conozco a la señora Antunovic, tampoco me quita el sueño, pero si debo cuestionar con argumentos más que válidos, esto que a todas luces es un perjuicio para la provincia, para el turismo y sobre todo para la tan manoseada soberanía provincial, la que evidentemente no está dentro de las prioridades de quienes legislan en defensa de los intereses de la ciudadanía, al menos 8 de ellos en este caso, que decidieron por miles de fueguinos lo que nunca les hubieran autorizado a hacer, entregar parte de nuestro territorio.

Y espero, que solo se trate de una entrega y no de un toma y daca, porque entonces estaríamos peor de lo que parece, mi padre siempre decía, “nada es gratis en esta vida”.

Armando Cabral