La mala gente.

Dom 14/10/18.- Están ahí, cerca tuyo, rondando, siempre con alguna excusa, tratando de saber qué haces y como, nunca cuentan nada, no te aportan nada, pero te despedazaran si les das un ápice de confianza. La mala gente existe y con una pequeña cuota de poder son más peligrosos que una serpiente de cascabel.

Los que ya las hemos sufrido, optamos por alejarnos, por evitarlos, aunque Pilar Sordo afirme que está probado científicamente que estas personas salen a la calle con la idea de joder a por lo menos 5 personas y si solo son 4 esa noche no duermen.

Son esas que no soportan que a vos te vaya bien en nada, las que jamás dirán “me alegro por vos” o “qué bueno que estés bien”, jamás te reconocerán nada, nunca te aportaran una sola idea, un solo proyecto, y son capaces de caer al nivel mas bajo para lograr su onbjetivo, porque para ellos “El fin justifica los medios”, y esos medios son todo aquellos que puedan pagar, todo lo que puedan comprar, voluntades, ideas, sumisión, indignidad, corrupción, impunidad, no les importa caminar sobre un rio de cabezas para llegar.

No importa si hay que meterse con la vida privada de lo que ellos llaman “enemigos”, los que ellos mismos creas porque a ese “Enemigo”, les va mejor que a ellos, entonces haciendo gala del “Estilo Chimpance” tan bien descripto por Carlos Matus, se mueve como simios y actúan como tales.

No importa si hay que traicionar a quien te dio una mano cuando más la necesitabas, no importa si hay que mentirle a la gente de la manera que sea, cambiar el discurso, ventilar toda tu vida personal y agregarle lo más sucio que se les ocurra para que quede claro que son capaces de todo y más.

Pueden pagar por todo eso, porque lo que se llevan alcanza para pagar jueces, abogados bufones, lame botas, que por 50 mil dólares descienden a las letrinas de la política a buscar con que ensuciar al que no pueden derrotar en una charla, un debate o en un tribunal independiente.

Estamos rodeados de mala gente, están aquí y respiran nuestro mismo aire, solo hay que observarlos, en las miradas de odio, de resentimiento de envidia, de fracaso, de no poder hilvanar tres frases juntas sin leerlo, de no tener empatía con nadie, de sentir que han fracasado y que cada acción que perpetran contra el “enemigo”, habla peor de ellos que dé a quien dirigen sus bajezas, bajezas producto de la soberbia, de la ignorancia, de la nada de su gestión, de la pobreza y el pensamiento reducido a nada, de la política de cabotaje, con la complicidad de los que se prestan para esto, todos pagados con tu dinero, con mi impuestos, para ensuciarte, para verte de rodillas, arruinado y festejar esa clase de hechos.

Son mala gente, actual con premeditación y alevosía y hasta te avisan que lo van a hacer, que te van a destruir porque pierden por goleada ante vos que solo haces lo que corresponde, son los macarras de la moral, los que cuando vos les haces algo así, son capaces de cortar toda comunicación para que el mensaje no se difunda. Nada hace que eso los beneficie en algo, entraron a un lugar de donde no hay retorno, porque en la política todo se puede discutir, menos las cuestiones personales y privadas, eso es de principiantes, o de sinvergüenzas, meterse con tu vida, con tu familia, con tu intimidad es de mala gente.

Lamentablemente tenemos muchos casos en esta provincia y pensamos que esa gente ya no estaba, hoy cuando despertamos descubrimos que han vuelto. Habrá que abrir el archivo para que todos sepan quien es quien y que la mala gente nos deje vivir en paz porque  ya ha sido suficiente, No todos tienen precio y no todos comulgamos con esta basura, espero que se entienda el mensaje, como medio mi limite es la puerta de la casa de cualquier persona en esta provincia, para algunos no, y eso haba muy mal de quienes llevan adelante esta profesión solo por dinero sin importan que cabeza hay que pisar.

Armando Cabral