Solidaridad selectiva.

Sab 01/09/18.- Adhesión o apoyo incondicional a causas o intereses ajenos, especialmente en situaciones comprometidas o difíciles. Esta es la definición de solidaridad, por esto digo que se es solidario siempre o no se lo es, pero ser solidario a veces es no ser nada, es buscar de reojo quien te aplaude por esa deleznable actitud sectaria y selectiva.

Esta es la definición de solidaridad, que por lo visto últimamente algunos la aplican cuando el establishment les deja hacerlo, se es solidario o no se es, no es una cuestión de a veces sí y a veces no como ocurrió con un periodista de Rio Grande, en la UNTDF supuestamente agredido, sino cada vez que hay un hecho de injusticia.

Hace unos meses atrás se dio la misma situación pero esta vez se trató de UNA periodista, a quien insultaron, agredieron verbalmente, filamaron y había muchos de los que hoy se rasgan las vestiduras hablando de solidaridad y repudio a la violencia, que en aquella oportunidad se callaron la boca y se pusieron del lado de la corporación pro gobierno provincial y nacional, incluidas mujeres, no importa la causa, importa el hecho de ejercer una solidaridad selectiva, patriarcal y oligárquica cuando se trata de tal o cual. Pero hoy a la entonces agredida muchos no pueden mirarla a la cara o saludarla porque les da vergüenza su sectaria actitud.

La solidaridad no se declama, se demuestra, se es solidario todos los días a cambio de nada, solo por el hecho de evitar más injusticias, más pérdida de derechos, menos mentiras a la gente y mayor claridad a la hora de decir las cosas.

Se ha entrado en el peligroso juego de atacar todo aquello que vaya contra el sistema, ya sea la lucha por el aborto, libre seguro y gratuito, la separación dela iglesia y el estado o la defensa de la Universidad pública, se justifica lo injustificable para quedar bien con el jefe.

Pero de todo lo negativo, se puede lograr algo positivo, y esta es la parte que importa, los estudiantes ya saben con quien no pueden contar, los trabajadores también, ahora saben que hay quienes solo se solidarizan cuando es políticamente correcto o genuflexmente correcto, cuando detrás de esa solidaridad selectiva viene el aplauso de los que imponen, destratan, avasallan y borran derechos a los más vulnerables, de los trabajadores, de los estudiantes o de las colectivas feministas, porque la idea no es ser solidario, sino quedar bien, parecer pero no ser, y agregar comentarios del tipo “no se quiero que mis impuestos vayan a esa universidad”, como si eso cambiara el sistema, es no entender nada, eso es ser oligarca, es ponerse del lado de los poderosos, es arrastrarse en el barro de la indignidad y desmerecer cualquier lucha por sostener derechos a cambio de bienestar personal.

No pertenezco a ningún grupo, no estoy a afiliado a nada, trabajo solo, no soy corporativo y digo lo que pienso y hago lo que digo, puede gustarles o no, me importa tan poco como la postura hipócrita de los que eligen con quien solidarizarse, nunca los necesite y ahora menos y jamás se solidarizaron con hechos muchos graves que este supuesto, así que no tengo ninguna obligación ni compromiso para con ellos ni para nadie que antes de actuar piense en ver cómo logra un rédito particular o el aplauso de los serviles o los que hacen apología de la servidumbre voluntaria.

No se puede hablar de impedimento del ejercicio del periodismo, cuando la utocensura reina en esta provincia, cuando se desconoce por completo o se oculta el 50 % de la información, cuando esto se le reclama a un par de estudiantes y no al gobierno y sus funcionarios. No somos idiotas y no permitimos que nos tomen por tales, escudados en una frase armada que no solo no dice nada, sino que ademas es una falta de respeto a la inteligencia de todo un pueblo que hoy esta en medio de la peor crisis de que se tenga memoria.

Yo defiendo la Universidad pública y gratuita, la lucha de los trabajadores como hace 30 años, pero por sobre todo respeto las libertades individuales y los derechos civiles, y no tengo nada que ver con quienes actúan de manera contraria a estos preceptos.

Armando Cabral