Presente complejo, futuro incierto.

Dom 17/06/18.- Hace algunos meses en este mismo espacio escribí, “la gente no está bien con el cambio”, hoy debo decir que estamos peor y la cruda realidad es que no hay forma de desmentirlo. Las decisiones políticas que se toman, tanto en la provincia, como en la nación son cada vez más antipopulares, y crece el mal humor social.

Ver todo el escenario es la idea, y en lo macro y en lo micro el caos está a la vuelta de la esquina, aun cuando algunos insistan en culpar a los medios y no a quienes gobiernan. Los medios apenas tienen un 0,5% de injerencia a la hora de la toma de decisiones de los gobiernos, por ejemplo en Tierra del Fuego, pero para el común de la gente, son los grandes diarios los que inventan todo y no hacerse cargo de nada se convirtió en el gran deporte argentino.

Solo a modo de ejemplo, mientras miles de personas estaban muy atentas a la votación de la Cámara de Diputados dando media sanción a la Ley de aborto legal, Macri a través de un decreto, el N° 545/2018 aumentaba el gasto público en 80.000 millones de pesos, es decir 4000 millones de dólares, de los 50 mil que le pidió al FMI, en el mismo lapso echó a dos ministros y al presidente del Banco Central, se adelantó el cobro de ganancias en el aguinaldo de julio y se conoció una pérdida del poder adquisitivo del 3,8 % para lo que queda del año. De esos 80 mil millones 60 mil serán para jubilaciones y pensiones y 22.000 millones para asistencia financiera a las provincias. No es necesario reiterar que el Vicegobernador Juan Carlos Arcando dijo el viernes que reciben “apenas el 27% de coparticipación del 56% que les corresponde”, por lo que es posible que de los 22 mil millones no llegue nada a las provincias, o al menos no hay nada que haga suponer que eso ocurra.

Solo con tener esto en cuenta, ya se puede decir que no estamos nada bien, o que cada vez estamos peor, pero hay otros temas como la exportación de gas, los negocios con Gran Bretaña, la designación de Caputo en el BCRA, la disparada del dólar que cerró a 28,40 pesos el viernes y como si todo esto no fuera suficiente y siempre según el DNU firmado por Macri, además se habilita a “emitir un bono para todas las provincias y la Ciudad de Buenos Aires, excluyendo a la provincia de Buenos Aires, a 11 años, que genere servicios por $ 5.000 millones en 2018, y $ 12.000 millones por año a partir de 2019”.

Presente complejo, futuro imperfecto, aun así, somos muy pocos los que vemos lo que se nos viene, de hecho lo adelantamos hace 6 meses en este mismo espacio, “vamos a chocar”, bueno ya chocamos y ahora nos va a caer la pared encima.

Por último y en referencia al futuro, en nuestra provincia, las recomposiciones salariales se dan por decreto, no es discutible, ni opinable, desde hace dos años y medio, se toma lo que propone gobierno o va decreto, así los trabajadores estatales obtuvieron esta vez 6000 pesos en dos pagos, no remunerativos, y 100% de aumento en asignaciones familiares y los jubilados la vieron pasar, solo un gremio acepto esto, ATSA, la excusa, “es un paliativo mientras seguimos negociando”, nunca mejor aplicado el término “negociando”, mientras por ejemplo, el Dr. Julio Torres, diabetologo del Hospital Regional Rio Grande, califica la situación del nosocomio como “caótica” y niega cualquier representatividad de ATSA para con los profesionales que llegan a la provincia traídos por el gobierno y a los dos meses se van al sector privado, en un numero de 130 en lo que va de esta gestión. Un médico en el hospital cobra 58 mil pesos con 6 guardias y según Torres en el privado por el mismo servicio cobran 6 veces más.

Esto en boca de los funcionarios es “PAZ SOCIAL”, para mi modesto punto de ver es una bomba a punto de explotar cuyas consecuencias son absolutamente impredecibles, por una sencilla razón la gente no a aguanta más. Está harta, no le alcanza para vivir, el sueldo no alcanza, la inflación sigue creciendo y nada hace suponer que la solución esté a la vuelta de la esquina, esto dicho desde el escenario completo, si queremos ver solo una parte, seguramente algo bueno se encontrará, pero aun no le llegó a esa gente que uno cruza todos los días en la calle.

Armando Cabral