Los problemas de la gente no se solucionan con anuncios, sino con hechos

Dom 06/05/18.- Esta semana que comienza va a ser muy complicada para el gobierno provincial y la Municipalidad de Ushuaia, en realidad lo complicado no es nuevo, pero se complicará aún más. Sin fondos para aumentos salariales, sin propuestas, a 4 años del fin de la 19640 y sin ningún cambio, con recorte a nivel nacional en la obra pública, sin dialogo político e intentando una presencia nacional para 2019, el tiempo se acaba.

A pesar de los ingentes esfuerzos del gobierno de Bertone por distraer la atención con temas como la adjudicación de obras, o el corredor del Beagle, los problemas económicos son la primera preocupación de los fueguinos, el congelamiento salarial que hasta ahora se venía pateando para adelante sin demasiado reclamo por parte de los gremios, tuvo su punto culmine el día viernes cuando en Rio Grande ATE, ASOEM y el SITOS, cerraron un acuerdo de recomposición salarial que fue calificado como “histórico”, en un caso o “el mejor de la Quiaca a Ushuaia”, en el otro, en un marco de crisis notable en Tierra del Fuego en particular y en el país en general.

En lo provincial, desde el gobierno informaron que no hay fondos, esto ya lo saben por ejemplo Carlos Córdoba de ATE Ushuaia, Claudia Etchepare, ATSA, Verónica Andino, SUTEF, Horacio Catena CTA estos últimos lo hicieron saber y lo publicitaron por donde pudieron, para el resto el tema es como se les informa a las bases que la idea es seguir sin aumentos por lo menos en todo el 2018. El dato irrefutable surge del mismo presupuesto donde no están contempladas partidas para salarios. Es decir que desde febrero de 2016 esto es un hecho. Ahora bien cuando billetera tapa verdad, el cerco y blindaje mediático puede más, o parece poder más, esto queda bajo la alfombra, lo cierto es que los problemas comienzan a saltar y fuentes de la propia Casa de Gobierno señalaron que “se debió haber dicho como recibimos la provincia, cuál era la deuda, que desaparecieron 200 millones en la transición, pero nadie puede hablar, solo hace declaraciones la gobernadora, ahora el tiempo se acaba y la paciencia de los trabajadores también, estamos en un problema”.

Para colmo de males, la semana pasada dos noticias golpearon duro a la gestión, una el fin de la Ley de promoción para el 2023, y la nada que se hizo al respecto, ni desde el Congreso Nacional, ni desde la Provincia, la segunda el recorte de 30 mil millones de pesos en obra pública anunciado por Dujovne, único hecho que se venía llevando a cabo en la provincia con fondos nacionales, ya que la gestión a duras penas alcanza a pagar sueldos. Esta es una realidad y también el tirón de orejas por la sobre tasa de ingresos brutos que se venía cobrando y debieron reajustar. También hay que decir que los ingresos a planta permanente son constantes, solo hay que ver el boletín oficial para ver que el gasto corriente aumentó, porque hay más gente, pero nadie sabe que hacen ahí.

Lo de Vuoto en la municipalidad de Ushuaia, era casi penal cobrado, el gasto en personal lo elevó casi un 20 % designando a casi toda La Campora en la Casa de Ushuaia en la Ciudad de Buenos Aires, hecho que hasta cubrieron los medios nacionales, lo mismo en la Capital de la provincia, que lejos está de ser lo que debería. La estrategia de aparecer en las fotos con la gobernadora, no alcanzó para recibir los fondos suficientes y ahora tiene un conflicto gremial que deberá solucionar esta semana si no quiere aparecer hasta en aquellos espacios a los que silencia a fuerza de billetera pero que no pueden tapar más una situación insostenible e indisimulable.

Lo mismo pasará con Bertone, cuando explote la situación social después de dos años de congelamiento salarial, cero dialogo, no elevar ninguna propuesta, en números, al respecto y pretender que todo está bárbaro a fuerza de cientos de miles de pesos en propaganda, medios truchos y operativo distractivos, las consecuencias serán incalculables.

Podríamos enumerar aquí también la municipalización de la Margen Sur, la judicialización del cobro del impuesto inmobiliario, y cientos de acciones en contra de Rio Grande, que lejos de responder continuo con su tarea, llenó la ciudad de obra pública, está a punto de terminar la nueva Planta Potabilizadora de El Tropezón, aun con una deuda por parte del Fideicomiso Austral de 60 millones de pesos y todo con cero endeudamiento, poniendo la frutilla de la torta con acuerdo salarial que dejó a la vista de todo el mundo que las cuentas están en orden, las obras, están y hay resto para aumentar salarios. Esto dejó sin aire a más de un funcionario provincial, y a los de Ushuaia y ellos que miden todo en términos electorales, cuando en realidad seria de lo único que no tendrían que hablar, ahora ven venir un cataclismo que tiene nombre y apellido y ni se atreven a mencionarlo.

La verdad es una sola y más de uno debería replantearse a esta hora si es más importante llenarse los bolsillos mintiendo o atender los problemas de la gente que son muchos y no se solucionan con anuncios, sino con hechos.

Armando Cabral