La justicia y las inversiones, dos cosas que no llegan.

Mierc 04/04/18.- El gobierno nacional está teniendo problemas varios en los últimos días, aun cuando el blindaje informático, reduzca todo a la discusión del “papelito” entre Caputo y Cerruti. Nada de lo que se esperaba está pasando, ni acá, ni allá, las inversiones no llegan, la justicia es un flan y el mal humor crece.

El presidente de la nación creyó en algún momento que su sola presencia en  Casa Rosada era suficiente para que los inversores de todo el mundo trajeran sus inversiones aquí, llevó proyectos al Congreso Nacional, como la Ley de Financiamiento Productivo, este fue y vino a Diputados, pero sigue con media sanción y le complica aún más las cosas a CAMBIEMOS, porque no se puede liberar el mercado y las PyMES no acceden a crédito para el desarrollo, desde hace un año y medio, el proyecto esta cajoneado y los objetivos con vistas a 2019 ya no son los mismos.

Arrancamos con un objetivo de 15% de inflación y hoy los especialistas ya hablan de 20,3 % si esto fuera así, sumado a los dos últimos años, la perdida de poder adquisitivo asciende a casi un 60%, y los aumentos salariales apenas llegan al 15%, aunque los medios no lo digan, la gente empiezan a hartarse, lo mismo pasa en Tierra del Fuego, en paritarias el gobierno ni siquiera eleva una propuesta mínima, no hay numero para discutir y los ánimos comienzan a caldearse. Salvo los de los gremios amigos que hasta justifican el congelamiento salarial, como los estatales, mientras por otro lado reciben viviendas construidas con fondos nacionales, poco serio.

 

El país en general y esta provincia en particular están alcanzando niveles de endeudamiento que deberían preocuparnos, pero se sigue por esta línea, Nación acaba de oficializar una nueva emisión de deuda por 5000 millones de dólares para frenar el déficit fiscal, cualquiera sabe que endeudarse para pagar deuda es  sumar deuda, aquí ocurre lo mismo, el gobierno no ha podido reducir el gasto fiscal, y sigue endeudándose, de hecho los especialistas señalan que el de Tierra del Fuego es el caso más grave de endeudamiento, pero además porque todo lo que se ha tomado como deuda se comienza a pagar después de 2020, es decir que la próxima gestión arranca en rojo y si le sumamos lo que se puede autorizar mañana en la legislatura, un gasto de 12 millones de dólares para una Central Térmica en Ushuaia, unos 250 millones de pesos argentinos que pagaremos todos los residentes de esta provincia, yo diría que estamos en problemas y en un grave problema, tampoco tenemos seguridad jurídica. Y sino pregunten qué pasa con la continuidad del régimen de promoción industrial, o el polo logístico antártico, la reconversión económica o la inversión privada en esta provincia.
De eso no se habla, nadie opina y el futuro está a 5 años de distancia, es decir que ya ni soñar con inversiones, sin continuidad, sin promoción, sin reglas jurídicas claras, nada de eso aparece en el horizonte de la actual gestión.

Y aquí hace su aparición la tan tristemente célebre justicia argentina con su lentitud, burocracia, impunidad y todos los calificativos que usted tenga a mano. Quien puede creer que esto es serio cuando un empresario adeuda al fisco 17.000 millones de pesos, y un monotributistas que factura 40 mil pesos por mes, no puede facturar si no abona en tiempo y forma el 4,5 % de sus ingresos. Le sacan el certificado de cumplimiento fiscal y lo dejan con una mano atrás y otra adelante. Esta impunidad judicial, este manoseo de la gente, es lo que está generando un mal humor social, que los medios nacionales tratan de disimilar con estupideces, como el “papelito”, las inundaciones en la India, el cocodrilo en una pileta de california o la aurora boreal, mientras los tarifazos se suceden sin solución de continuidad, sin freno y el derrame del crecimiento y las inversiones no llegan, porque las dos cuestiones juntas son el cóctel perfecto para espantar a cualquiera con dos dedos de frente, endeudamiento, carga fiscal insoportable y falta absoluta de justicia.

Formamos parte de este país  pero hoy no se puede decir que Tierra del Fuego tenga autonomía económica o  independencia política, esto se viene repitiendo desde 1991 a la fecha, somos un apéndice de la Casa Rosada, no importa el color político que gobierne, si  no envían fondos no llegamos a fin de mes, 6 gestiones de gobierno no han logrado un puesto de trabajo genuino en una empresa fueguina, gestada desde el sector público en conjunto con el privado y eso para cualquiera que repase la historia reciente, es una verdad incontrastable que habla muy mal de nosotros mismos. Ya es hora de ver resultados y no tomar como dato que 500 mil personas viajaron en avión en Semana Santa, mientras 6 millones de personas no llegan a mitad de mes.

Armando Cabral