Resumen de un año complicado.

Viern 08/12/17 .- Desde hace varios años vengo cerrando con esta frase que no es casual, desde hace varios los balances pueden ser positivos en el personal pero no así en general y sinceramente me gustaría poder decir que para todos fue un buen año, pero lamentablemente no.

El 2017 tuvo en nuestra provincia la marca del desempleo, mucha gente que se quedó sin trabajo, algo que nos preocupa a todos, como también hubo gente que tuvo su primer trabajo, pero fueron los menos, en algunos casos con cierto privilegio.

Argentina sufrió nuevamente una tragedia, esta vez con la desaparición del submarino ARA San Juan, hubo miles de reclamos a lo largo del año, de los sectores más postergados, que no vienen postergados de ahora, sino desde hace mucho, demasiado, pero los cambios nunca terminan de llegar, la gente está en medio de denuncias, detenciones, supuestos desaparecidos y operativos políticos que ya son parte del folklore nacional.

Lo problemas de la gente no se solucionan nunca, y este 2017 no se diferenció en nada de los anteriores, quizá por la cantidad de corruptos detenidos que algunos quieren calificar como presos políticos. Un endeudamiento histórico, déficit en la balanza comercial con Brasil como hace 20 años no teníamos, tarifazos que pegan durísimo en las clases más bajas, apertura de importaciones en detrimento de la industria nacional, en fin los cambios no se notan y el derrame no llega.

El cierre de año con un pacto fiscal que pone a 23 provincias contra la pared y el punto sobresaliente de San Luis no firmándolo y adelantando que seguirá con sus demandas ante la Corte Suprema de Justicia, hacen la diferencia y nos muestra que seguimos siendo una mera oficina administrativa de los fondos que manda nación, como cuando y donde se les antoja.

Las divisiones de una sociedad que no encuentra la forma de lograr consensos en ningún aspecto y que se distrae fácilmente con fanatismos anacrónicos, propios del “paramisismo” y no puede ver que el escenario completo no es lo que estamos viendo, sino una parodio que atrasa, que nos lleva para atrás 30 años, es hora de abrir los ojos y comenzara pensar como país y no como facciones.

En definitiva este 2017 que termina ha vuelto a ser un buen año para pocos, y como siempre la esperanza es lo último que se pierde, espero que el 2018 sea un mejor año para todos, que podamos comenzar en paz y con trabajo.

Aprovecho este espacio para agradecerles a suspiciantes y lectores el apoyo incondicional de tantos años y continuar trabajando el año próximo por una mejor vida para todos.

Armando Cabral