Después del consenso.

Sab 04/11/17 .- En el año 2009 se jugaba el destino de la fabricación de televisores en Tierra del Fuego y del resto de la industria por la invasión de productos de Brasil, y la Nueva Ley de impuestos internos que nadie quería aprobar por un porcentaje de frigo calorías en los aires acondicionados que era de un 8 %.

Por primera vez en aquel momento, todas las fuerzas policitas y organizaciones gremiales y de la sociedad civil viajaron a Buenos Aires, a una reunión pautada en la sede de la UOM Buenos Aires.

Legisladores, concejales, gobernadora, intendentes, gremios, todos a lograr que el Senado de la Nación aprobara la propuesta, después de 48 hs de debate y consensos se logró que el proyecto fuera aprobado y la industria de Tierra del Fuego entró en su segunda etapa de esplendor, se llegó a los 17.000 trabajadores, records de producción, y un crecimiento económico que se notó y mucho.

Pero como en este país es cíclico y de repente comenzó el recorte, más precisamente en 2012 el gobierno nacional decidió recortar el 21 % de IVA a las petroleras y nadie dijo nada, luego vino el cepo al dólar y las empresas se quedaron sin poder comprar insumos y tampoco pasó nada, el avance sobre el régimen de promoción no paró y con el cambio de gobierno las cosas no solo no mejoraron sino que empeoraron, pero esto hay que recordarlo para darse cuenta que desde hace 5 años la provincia viene siendo atacada por tecnócratas que no tienen idea lo que ocurre a 3000 kilómetros de su ombligo. Lo que intento decir que a pesar de esto, aquí no se hizo mucho para darle valor agregado a la Ley, para ponerla a tono con el avance tecnológico y por sobre todo para diversificar la producción a otras áreas que no fuera solo la electrónica la generadora de empleo.

El estado ha estado ausente en este tema, no supo o no quiso controlar a los empresarios, no los obligó a cumplir con los preceptos de la ley, condujo esto hacia adelante ni a ningún lado.

En los últimos días la presentación de un borrador por parte del gobierno nacional generó lo que debería haber pasado hace por lo menos 5 años, la unidad de criterio respecto de la defensa de la ley de manera seria y es de esperar que esto no quede solo en esto, que a partir de ahora se entienda que aquí de lo que se trata es de trabajar, de generar empleo genuino y que además de la electrónica esta provincia tiene potencialidades como el turismo y recursos naturales de todo tipo de los cuales siempre se habló pero nunca se hizo nada, solo gas y petróleo, pero no energías limpias, como la eólica o mareomotriz, turismo rural, turba prensada, madera para miles de utilidades y no solo pallets, pesca, y así hasta cansarnos de enumerar opciones, producción hortícola, frutas finas, en fin todo lo que se haga trabajando, invirtiendo, apostando a crecer cada uno en su área, eso también es el subregimen, donde estamos todos incluidos y recibimos beneficios de los que nadie habla.

Ahora que se ha logrado este consenso y que todos están preocupados por la continuidad de la ley, lo que hay que hacer es asegurar la extensión hasta el 2050 por lo menos, dar seguridad jurídica y buscar nuevos procesos productivos que nos den tranquilidad y progreso, y nos permita pensar la isla como el lugar definitivo para todos quienes elegimos estar aquí porque obtuvimos lo que no hubiéramos obtenido en ningún otro lado.

Si somos conscientes de esto, y no seguimos apostando a los personalismos, puede ser posible, si el gobierno nacional entiende que la Ley de promoción Industrial, no es solo una cuestión economicista y sino geopolítica, que aquí hay miles de personas ocupando un espacio que hace a la soberanía nacional, que estamos en el centro del país y que somos la puerta a la Antártida, nada será posible, no podemos aceptar la isla chica, no podemos ceder ante los avances permanentes productos de la presión de otras provincias que no entienden el funcionamiento de este régimen y solo lo ven como un gasto, más la falta de participación del estado en la difusión de los reales objetivos del régimen, hace que esta espada de Damocles este permanentemente sobre nuestras cabezas.

Esto no es un gasto, es una inversión en soberanía, presencia argentina en el fin del mundo y obviamente un beneficio para todos los que estamos viviendo a 1500 kilómetros de la Antártida que no es lo mismo que estar en Puerto Madero, o en cualquier ciudad más allá del paralelo 42.

Todo lo demás que pueda decir ya lo saben todos ustedes, hagamos las cosas en serio de una vez, que el objetivo sea la provincia y no un grupo determinado de gente, un sector. Tierra del Fuego puede tener un futuro promisorio pero depende de nosotros y de nadie más.

Ahora viene el tiempo de los hechos y el fin de las palabras.

Armando Cabral