Cuando la realidad te pasa por arriba o después del huracán Cubinos.

Mierc 19/07/17 .- Voy a contar esto como si fuera una anécdota, pero en realidad es para preocuparse y mucho. La protagonista principal Analía Cubinos y los 7 concejales, y los espectadores 130 mil habitantes que ahora están más preocupados que antes. Luego del paso del huracán Cubinos por el Concejo Deliberante.

Todo comenzó con el anuncio por parte del municipio de un aumento de partidas para la asistencia social y la posterior convocatoria a la Secretaria de Desarrollo Social, Analía Cubinos al Concejo Deliberante para que explique a que se iba a destinar y porque mayor asistencia social en la ciudad de Rio Grande. Hasta aquí nada fuera de lo normal, pero todo comenzó a complicarse cuando la funcionaria municipal acompañada de su equipo puso sobre la mesa todo el material que había llevado para dejar absolutamente claro que la situación social de Rio Grande es un caos.

En ese ámbito dio a conocer que se asistía a 7200 familias, que hay 30 niños desnutridos, que hasta 3 familias viven en un departamento de 3 ambientes, que se pagan porcentajes de alquileres, pasajes y obras sociales porque no hay un peso, que todos los días se suman más asistidos y que muchos han llegado a la isla hace dos meses, que la mayor parte de ellos son ex empleados de fábrica, que sigue habiendo despidos y que el municipio carga con toda esa responsabilidad, cumpliendo además con lo que está previsto en el presupuesto y sin recortar obra pública ni ninguna otra actividad prevista para este año.

Las caras de la foto que ilustra esta columna, me evitan mayores comentarios pero también me lleva a preguntarme que se hizo desde ese cuerpo deliberativo durante 7 meses para que después de semejante panorama, se salga a decir que la situación es complicada. No es complicada, es grave, es un desastre, y mucho más aun cuando no hay una sola idea para parar la debacle y desde todos los ámbitos se intente hacer cargo al municipio de todo, mas allá de lo que ya está haciendo, cobertura de salud gratis, obras públicas, pavimento, plazas, gimnasios, un natatorio olímpico, inauguró la Casa de la Juventud hace horas y además hacerse cargo de 7200 personas que todos los meses requieren de trabajo, todo eso con una deuda por parte del gobierno provincial que no desciende y se mantiene en los 100 millones de pesos y con el cuadrito en la pantalla oficial donde se puede leer “El municipio recibió 5.300.000 pesos de coparticipación de diciembre de 2015”, si esto no es una broma que alguien me lo explique. 5 millones es un vuelto en una gestión con este tipo de situación y donde los personalismos pesan más que la gestión.

Escuchar a alguien poniendo esta situación en tela de juicio y señalando que después en verano se van todos de vacaciones habla de muy poca inclusión y nada de política, pero más preocupante aun es que quienes han sido elegidos como representantes del pueblo se sorprendan ante semejante informe. Es innegable que la realidad los pasó por arriba, que no estaban aquí o que la campaña los ha absorbido de tal manera que se olvidaron de ver dónde y para quien están trabajando.

Y como si nada fuera poco y después del huracán Cubinos, no faltó quien dijo que había que generar herramientas para crear empleo y talleres de capacitacitacion, es obvio que no se entendió nada. No hay un peso, en ningún lado, las empresas no vienen por falta de seguridad jurídica y por los costos que significa instalarse acá y nadie paga nada, ni siquiera la limpieza de un calefactor, ni compra artículos que no son imprescindibles más allá de alimentos o indumentaria, han dejado de pagar obras sociales, seguros automotor, impuestos y hasta el cable o internet. Un dato ni siquiera se hace reparar los vehículos chocados porque la mayoría tiene seguro contra terceros para poder circular, pero eso no cubre ninguna reparación.

En este escenario es obvio que nada sirve si no hay dinero, pero aun así se sigue insistiendo o engañando a la gente haciéndole creer que con un curso de albañilería, reparación de computadoras o carpintería de aluminio tiene el futuro asegurado, si el futuro, pero no el ahora, en el mientras tanto miles de personas siguen en la calle, sin trabajo, sin comida, sin saber que va a pasar mañana, ni que hablar en los próximos meses.

Faltan servicios, viviendas, transporte, todo suma para que esto siga retrocediendo y no hay que dejar de lado la pelea eterna entre intendentes y el gobierno provincial olvidándose que en medio de todo ese cambalache está la gente, la gente que es siempre el hilo por donde se corta todo, en este contexto es imposible ver más allá de hoy, es imposible programar, prometer, o asegurar nada, aquí todo puede suceder y de echo está sucediendo, pero son muchos los que no lo quieren ver, o lo ven y se callan o lo ignoran para no tener que comprometerse, quizá, con ellos mismos han provocado.

Y aún falta el día después de las elecciones, este es el único país donde desde las empresas, hasta el cafetero de un bar dependen de una elección de me medio término, un desquicio absoluto que solo pasa en un país, fronterizo, es decir ni siquiera emergente, más claro no se puede ser.

Pregúntenle como se sienten los empleados de la administración incluidos en la planta transitoria o planta política, pregunten cuánto ganan, como hacen para llegar a fin de mes, algunos que no llegan a los 20 mil pesos.

Armando Cabral.

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  • Chica Lunar

    Armando, el apellido de Analía es Cubino, sin s. Saludos.