Llevan a De Vido un plan estatista

El presidente Néstor Kirchner instruyó al ministro de Planificación, Julio De Vido, para que estudiara el proyecto de nacionalización de los hidrocarburos, que anteayer le había acercado el cineasta y ex diputado Fernando “Pino” Solanas, conductor del Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (Moreno). Ni en la Casa Rosada ni en el Moreno apuestan demasiado a que la iniciativa salga adelante, pero su presentación se produjo la misma semana en que el presidente boliviano, Evo Morales, nacionalizó el petróleo y el gas, y ante un gobierno que ha creado la petrolera estatal Enarsa.

“Nos llevamos la promesa del Presidente de que fomentará el diálogo de De Vido con nosotros”, dijo a LA NACION uno de los ideólogos del Moreno, que fue subsecretario de Combustibles en el gobierno de Raúl Alfonsín, Gustavo Callejas, quien siguió la reunión de Kirchner, De Vido y Solanas desde un salón contiguo de la Casa de Gobierno. Sin embargo, Callejas no confía demasiado en las perspectivas de progreso del proyecto: “Yo quiero ser optimista, pero tengo derecho a dudar por todo lo que hizo Kirchner hasta ahora. En el Moreno hemos dicho que en materia energética ha sido peor que [Carlos] Menem y [Domingo] Cavallo”.

Funcionarios de la Casa Rosada tampoco vaticinan demasiado éxito a la iniciativa, sino que se muestran más interesados en otra opción: que empresarios nacionales compren acciones de YPF, la filial argentina de la española Repsol YPF. El presidente de Repsol YPF, Antoni Brufau, reconoció este año que estaba dispuesto a sacar a la Bolsa de Buenos Aires una parte minoritaria de YPF. Si se concreta esa oferta pública de valores, hombres de negocios como Alejandro Bulgheroni o Marcelo Mindlin o incluso el propio Estado podrían adquirir una participación.

El Moreno, en cambio, propone la transferencia a Enarsa de áreas otorgadas en concesión en condiciones supuestamente irregulares, lo que disminuiría el valor de YPF y facilitaría su recompra por parte de la empresa estatal. También sugiere la derogación de la desregulación petrolera que dispuso el gobierno de Menem, la auditoría de las reservas existentes -como está haciendo Morales-, la suspensión de las exportaciones ante la escasez energética y la eliminación de los beneficios impositivos a las petroleras privadas.

Solanas había pedido una audiencia a Kirchner al comienzo de su gobierno, hace tres años, pero lo derivaron con el secretario de Energía, Daniel Cameron. Esta vez logró verlo gracias a la gestión de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.

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