El Banco Nación y sus empresas, zona de conflicto entre mujeres

Gabriela Ciganotto chocó con Felisa Miceli por la designación del nuevo presidente de AFJP Nación. Objetada por la ministra, debió desistir del nombramiento, que ya se había hecho público. No sólo en la sonrisa compiten la presidenta del Banco Nación y la ministra de Economía.

Por Raúl Dellatorre
La recientemente designada presidenta del Banco Nación, Gabriela Ciganotto, tuvo su primer tropiezo en la gestión iniciada hace apenas quince días. Su intención de nombrar al frente de la AFJP Nación y demás empresas satélites del banco a personas de su confianza, pero ajenas a la estructura de la entidad, chocó con la opinión de la ministra de Economía, Felisa Miceli. No obstante la opinión de esta última, Ciganotto avanzó en el tema y eligió la semana pasada a un desconocido en la entidad, Gustavo Gesualdo, para presidir AFJP Nación. La difusión provocó el disgusto de la ministra, quien le hizo saber su queja al propio Presidente de la Nación. En las últimas horas, la flamante titular del banco debió desistir de su decisión y ordenó “dejar sin efecto” las designaciones que había dispuesto. No es el fin de la historia: ésta recién empieza.

El arribo de Ciganotto al sillón de la Presidencia del Banco Nación vino precedido de disputas que dejaron heridas sin cicatrizar. Ricardo Lospinato, anterior titular del Nación, debió alejarse luego de una pelea con el entorno de Miceli, justamente desde donde lo habían promovido a ese cargo. Lospinato había acompañado la gestión de Miceli, cuando ésta era presidenta del banco, desde el cargo de titular de AFJP Nación y vice del banco. Cuando Miceli pasó a comandar Economía, lo sugirió como su sucesor en el banco. Sin embargo, no habían pasado cuatro meses de este último movimiento de piezas cuando saltó el cortocircuito entre Lospinato y su grupo de origen.

“El que saca, no pone”, recitan en el ámbito político oficial para explicar que, si Miceli había sacrificado a uno de los suyos por deslealtad, no podía a la vez nombrar a su reemplazante. Ahí talló el Presidente de la Nación, que fue el encargado directo de anunciarle a la ministra que el puesto era para Ciganotto, la única integrante de la cúpula del banco de ese momento de origen santacruceño.

Pero el respaldo presidencial no era un cheque en blanco, comprendió muy pronto la flamante banquera. Lospinato había retenido desde diciembre su anterior cargo de titular de AFJP Nación, con lo cual al ser desplazado también quedó vacante ese sillón. Bajo la gestión de Miceli, el cargo máximo de cada una de las empresas satélite principales eran ocupadas por un director del Banco, de modo tal que la gestión y la rendición de cuentas de cada segmento estuvieran siempre presentes en las reuniones de directorio. Ciganotto decidió cambiar la regla y dispuso colocar como titular de AFJP Nación a Gustavo Gesualdo, un profesional de 32 años que registraba, como antecedentes en la función pública, un paso como auditor de la AGN y uno más reciente como asesor en la Secretaría de Energía de la Nación.

Ese, anunció la presidenta ante el Directorio, sería el primero de una serie de cambios en el resto de las satélites. Faltaba un detalle, que Ciganotto no consideró imprescindible: no consensuó estos cambios con la ministra de Economía. Al enterarse, Miceli le hizo saber su desacuerdo, además de advertirle que estos cambios podrían afectar el funcionamiento de áreas, como AFJP, leasing o fondos comunes de inversión, que desde 2003 a la fecha habían demostrado una gestión óptima. Ciganotto prometió analizarlo, pero apenas volvió a su despacho siguió adelante con el nombramiento de funcionarios y la puesta en marcha de lo que, a esa altura, había definido como “un modelo de tercerización” de las empresas vinculadas, que serían gestionadas por afuera del banco y sólo supervisadas por éste a través de una comisión de seguimiento.

Al llegar estas novedades a oídos de Miceli –a la que no le faltan contactos en la entidad financiera, tras haberla presidido durante dos años y medio–, su reacción fue inmediata: elevó el reclamo ante el presidente Kirchner. Tras un par de reuniones y alguna intervención política de allegados, Ciganotto recibió instrucciones precisas: “No pases por encima de Felisa”.

El representante del Directorio del Banco Nación a la Asamblea General Ordinaria de AFJP Nación, que debía realizarse el viernes pasado, tenía el mandato de presentar en ella la postulación de Gesualdo como nuevo presidente. Horas antes de cumplir esa misión, recibió copia de una nueva resolución por la que se “deja sin efecto” la instrucción anterior. En el Palacio de Hacienda creen que Miceli sale fortalecida. La historia todavía se está escribiendo. La próxima página será la designación de los nuevos funcionarios del banco, que deberían ser consensuados entre las dos mujeres de sonrisa generosa.

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